Toma de rehenes en el juzgado de Lomas de Zamora: se entregó el delincuente

El delincuente que había ido a declarar al juzgado federal de Lomas de Zamora y había tomado de rehenes a los empleados ya se entregó a la policía, luego de dos horas de negociaciones.
El hecho se inició pasadas las 11:30 en el juzgado ubicado en la calle Laprida 662 de esa localidad del sur del conurbano y las autoridades judiciales solicitaron la intervención del grupo táctico GEOF de la Policía Federal.
El delincuente, que se hacía llamar Palmito, mantuvo dos horas cautivos al secretario de la sede judicial y a la defensora oficial, a quienes amenazó con herirlos con una «faca».
«Tengo un arma; no me importa morir acá, me pueden dar un tiro en la cabeza», había dicho a Radio 10.
El secuestrador, de 52 años, detalló que fue combatiente en Turquía, Kuwait, en la Guerra del Golfo. «En 88 días recupero mi libertad. Con esto se preve una pena de entre 5 y 25 años. Lo hago por mi Nación, por Argentina, porque mi sangre es celeste blanca, mis huesos dicen ‘industria argentina'», relató.

El preso, identificado como Gabriel César Conforti, estaría cumpliendo una condena por «encubrimiento y falsificación de documento», aunque advirtió que nunca lo detuvieron por algún delito de los que dice haber realizado: «No saben los delitos que cometí, no tienen idea».