El PJ nacional se reúne para respaldar a Cristina

pj nacionalLos gobernadores y principales referentes del partido estarán con la Presidenta esta tarde y, luego, volverán a juntarse en el marco del Consejo Nacional. Estarán Daniel Scioli y los otros potenciales candidatos. Los fantasmas que asustan al Gobierno y lo llevan a recostarse sobre el peronismo tradicional.

El Consejo Nacional del Partido Justicialista, integrado por funcionarios, gobernadores y posibles candidatos presidenciales, hará un nuevo plenario para “analizar la situación política del país” luego del acto que está previsto en la Casa Rosada esta tarde, encabezado naturalmente por Cristina Fernández de Kirchner. La jornada es eco de la denuncia formulada por la propia Presidenta, quien sugirió la existencia de un complot contra la administración nacional para “voltear” su gestión.

El encuentro está convocado para las 20.00 en la histórica sede del partido, en calle Matheu. Están invitados los precandidatos potenciales y vicepresidentes honorarios de la estructura partidaria, incluidos Daniel Scioli, Florencio Randazzo, Sergio Urribarri, Julián Domínguez, Agustín Rossi, Aníbal Fernández y Juan Manuel Urtubey, todos conducidos -en los papeles, al menos- por el jujeño Eduardo Fellner.

No descartan que del plenario surja, nuevamente, un documento en respaldo a la Primera Mandataria. Prácticamente lo único para lo que sirve actualmente el PJ.

También estará el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el camporista Wado De Pedro, diputado nacional.

Si bien los dardos de CFK contra Estados Unidos parecen una entonación reciente, posterior a la decisión de la Corte Suprema norteamericana que no tomó el caso de Argentina y respaldó el fallo contrario del juez Thomas Griesa, hay indicios de que comenzó a ser moldeada hace más de un año. En agosto de 2013, por ejemplo, la propia Jefa de Estado sostuvo que Argentina dependía del máximo tribunal y pidió que “Dios iluminara” a la Justicia de ese país.

Mientras esa decisión seguía en suspenso, la hoja de ruta que diseñaba su equipo económico incluía una serie de pasos que, tiempo antes, resultaban impensables. Fueron todos después de la devaluación y las paritarias arregladas por debajo de la inflación real: acuerdo con la empresa española Repsol -por la quita de YPF-, el Club de París y el CIADI.

Los mensajes del Gobierno argentino eran amigables para el frente externo. Como si esperaran que, luego de normalizar esas tres cuentas pendientes, Norteamérica colaborara con un fallo favorable.

Eso último no sucedió y desató el estadio actual. Un marco de fuerte enfrentamiento entre los dos países.

Paralelamente, Cristina teme que los productores agropecuarios no liquiden la producción retenida de la última campaña -a la espera de una nueva devaluación- y que evita la llegada de dólares comerciales, la única fuente de ingreso, cortadas las otras vías debido a los problemas internacionales: las inversiones extranjeras y la posibilidad de tomar financiamiento externo.

Todo eso deteriora una economía que, antes de esos inconvenientes, venía en caída y con 7 años consecutivos de inflación, aumento en el déficit energético que luego pasó a déficit global para el país y problemas en el nivel de actividad. La Casa Rosada necesita el apoyo del PJ antes que termine el año, también para evitar revuelos y saqueos como hubo en 2012 y 2013.