Escándalo en Tres de Febrero: ex concejala massista se encuentra prófuga de la Justicia
El marido de la edila Dora Aguilera, Ramón Sueldo, está acusado de asesinar a un joven de 18 años, en un episodio no esclarecido. Su domicilio fue allanado el viernes pasado y la Policía tenía orden de aprensión, pero Aguilera y Sueldo no estaban ahí. Pasan los días y la Policía no da con su paradero. Escándalo político en el distrito.
Recién en las últimas horas trascendió que el viernes pasado, para sorpresa de todos, la Policía Bonaerense realizó un allanamiento en el domicilio de la concejala Dora Aguilera y su marido, empleado de ella en el Concejo Deliberante, Ramón Sueldo. Es por el asesinato no esclarecido de un joven, episodio que involucra a este último.
Durante el operativo -según fuentes del caso- la fuerza dio con una escopeta y dos pistolas no declaradas.
No está claro lo que ocurrió pero el hecho habría tenido lugar durante el 16 de agosto pasado, en la zona de Villa Pineral, perteneciente a la conocida localidad de Caseros. Mientras los investigadores mantienen un celoso hermetismo, algunos testigos aseguran que Sueldo disparó contra un joven de 18 años en la calle, causándole la muerte, pero otros aseguran que el fallecido había tratado de asaltarlo y que el imputado actuó en defensa propia.
La realidad marca que ni Sueldo ni la edila Aguilera estaban en la vivienda cuando llegaron los oficiales encargados de la intervención policial, no sólo con el imperativo de inspeccionar el lugar sino con una orden de aprehensión para los dos personajes de la política local. Y desde el 26 pasado que ninguno de los dos aparece.
Cabe destacar que la causa es tramitada por la Unidad Funcional de Instrucciones (UFI) 2 de San Martín, que está a cargo de la doctora Fabiana Ruiz. Hay varios testigos que comprometerían al matrimonio.
Es importante destacar que Aguilera -y a través de ella Sueldo- ganó su escaño en octubre del 2013 y asumió la banca en diciembre de ese año con la boleta del Frente Renovador. Formó parte de ese bloque hasta que, dos meses atrás, fuera expulsada por una inconducta partidaria que la bancada no toleró: apoyó la nueva licitación de servicio de recolección domiciliaria en julio pasado, luego que venciera el contrato con Covelia -la empresa del rubro más conocida en el Conurbano bonaerense, fuertemente asociada a la figura de Hugo Moyano- tres meses antes y la comuna decidiera no renovarlo.
Fue a partir de ese momento que Aguilera salió de la tira massista, conducida a nivel local por otro de dudoso prontuario como Martín Jofre, y estrechó lazos con el sector del Frente para la Victoria, que tiene como referente a Hugo Curto, Intendente de la comuna desde 1991. Si bien llevaba más de un mes en el bloque oficialista, la mujer llegó a donde está con el aval de Sergio Massa, cuyo sello personal vuelve a quedar en duda por el pasado y presente de sus dirigentes.
La expulsión de Aguilera y su marido fue uno de los temas más comentados durante el último tiempo, en un municipio que, políticamente, no ofrece mayores matices ni discusiones fuertes. Sí, en cambio, polémicas de esta naturaleza que mancha nuevamente a un massismo ávido de posicionarse como alternativa pero sacudido por casos lesionan su imagen.
