El titular de PAMI aseguró que el organismo no tiene deudas con las farmacias
El titular del PAMI, Luciano di Cesare, aseguró que el organismo no tiene deudas con las farmacias, que cortaron la atención a sus afiliados bajo ese argumento, y advirtió que los jubilados «son los rehenes» de «una puja de poder» entre una confederación farmacéutica y los laboratorios productores e importadores de remedios.
«Es un sabotaje a la salud pública», manifestó Di Cesare, quien advirtió que «el PAMI no tiene una relación directa con las farmacias» y prometió «tomar todas las acciones necesarias para que estas irregularidades no vuelvan a suceder».
En ese sentido, dijo a radio Splendid que «el PAMI no necesita 15 mil farmacias» y que «con 6 mil puede asegurar la misma distribución que tiene en este momento», aunque señaló que le «parecería terriblemente desagradable reducir la participación de farmacias, tener que hacer una reducción por una puja distributiva».
Agregó que «las pujas de poder terminan mal, como toda guerra. Mi obligación es proteger la atención de los afiliados del PAMI que son titulares de un derecho: el derecho es tener el medicamento».
«Los pagos están totalmente al día», afirmó Di Cesare, quien remarcó que «es imposible que el PAMI le deba a las farmacias» porque «le paga a los proveedores de medicamentos o a los importadores de la industria farmacéutica».
Ayer por la mañana, las farmacias de Capital Federal y de la provincia de Buenos Aires no atendían a través de la obra social PAMI, para protestar por una supuesta deuda que la mutual nacional mantiene con el sector.
La medida fue adoptada por la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) en medio de un plan de lucha a nivel nacional que seguirá el martes en Corrientes y Chaco, el miércoles en Córdoba y Entre Ríos, el jueves en La Rioja, San Juan y Río Negro; y el viernes en Salta, Jujuy y Tucumán.
Pero Di Cesare sostuvo que «los afiliados del PAMI son los rehenes, junto al PAMI, de una relación que tiene dificultades. Es una puja de corporaciones entre los que distribuyen los medicamentos (las farmacias) con quienes los fabrican», por los laboratorios.
«Las contradicciones que son absurdas. Es una puja de corporaciones, entre los que distribuyen los medicamentos con quienes los fabrican, una disputa de poder y de dinero entre los laboratorios y las farmacias», se quejó.
Según el funcionario, «los cautivos son los que necesitan un medicamento» porque «les cortan el servicio un día. Uno de los problemas que tienen las personas mayores es la necesidad de sus medicamentos para sus patologías crónicas. Es un sabotaje a la salud pública».
