Buscan a los miembros de una gran red de pedófilos

poli pedofiloLa Policía realizó una serie de allanamientos para desarticular la banda que operaría en Capital Federal, el Gran Buenos Aires y varias provincias del país. Se secuestró una importante cantidad de material pornográfico infantil.

La Fiscalía de la Ciudad a cargo de Martín Ocampo solicitó los allanamientos que fueron realizados por integrantes de la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal.

Si bien aún no hay detenidos, hay varias personas identificadas. Uno de los involucrados es un usuario de Facebook –que utilizaba como imagen de perfil la foto de un pene- que se comunicó con una menor de 14 años a través de la red social para realizarle preguntas obscenas y solicitarle fotos íntimas, logrando finalmente que la menor le enviara una fotografía de sus senos.

La investigación la realizó la Fiscalía Especializada en Delitos Informáticos, a cargo de la Daniela Dupuy. En la causa se realizaron allanamientos que permitieron unificar dos pesquisas, una en la que se buscaba a una red de pedofilia y otra por un hecho de «grooming».

Se realizaron 20 operativos tanto en la Ciudad como en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, Chaco, Santa Fe, San Juan y Jujuy, en los que se secuestró gran cantidad de material digital que será sometido a peritajes.

La causa por pedofilia se inició el 24 de enero de 2012 en la Fiscalía de delitos informáticos a partir de que una presentación de la Oficina de Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional de la Embajada de los Estados Unidos informó sobre la existencia de 22 cuentas de correos electrónicos aparentemente utilizadas por ciudadanos argentinos para enviar y recibir material con contenido pornográfico infantil.

A partir del allanamiento a uno de los sitio de internet que era utilizado para intercambiar material pornográfico infantil, la Fiscalía pudo identificar una enorme cantidad de usuarios, uno de ellos de nacionalidad uruguaya.

Por su parte, la justicia uruguaya allanó también el domicilio del usuario y sus cuentas de correo, descubriendo que el imputado había de hecho, enviado y recibido una gran cantidad de mensajes que contenían imágenes de menores de edad en actividades sexuales.

Se registraron a su vez 22 cuentas sospechosas en dicho intercambio de material que serían utilizadas por ciudadanos argentinos.