Toda la pasión del Speedway se vivió en Bahía Blanca este fin de semana

El campeón Michael Jepsen Jensen redondeó un año que jamás olvidará. Y que será difícil de equiparar. El espectáculo se brindó este fin de semana en el circuito de Aldea Romana, cercano a Bahía Blanca.
Su 2012 incluye la victoria en el Grand Prix Nórdico de Speedway al que acudió en condición de invitado, el título mundial por equipos logrado junto al representativo danés y, desde la antevíspera, el dominio absoluto entre todos los menores de 21 del planeta.
Cómo no iba a apartarse por un momento de la conducta ultra profesional que mostró durante toda su estadía en Bahía Blanca para darle lugar a un desenvolvimiento acorde a sus escasos 20 años.
Liglad se consagró con el segundo puesto en la vigésima y última serie ganada por su compinche Mikkel Bech Jensen –tercero en la jornada y en el campeonato– y se relajó al punto de mostrarse tal cual es. Chicaneó en el podio, persiguió a su mecánico para bañarlo en sidra y se prendió a las saludables travesuras que encabezaron sus connacionales en plena recta principal.
«Estaba pensando en esto desde el inicio de la temporada. Tuve algunas lesiones y eso hizo que el año sea muy exigente. Al final un hubo sólo punto de diferencia con respecto a Maciej (Janowski), lo cual hizo que el título se disfrute un poco más», admitió el nacido en Esbjerg, el 18 de febrero de 1992.
«La pista estaba un poco diferente en comparación a la fecha pasada, pero no quise cambiar demasiado la configuración de la moto», agregó Jepsen Jensen, quien en 2009 fue compañero de equipo de Lisandro Husman en el club Vojens de la segunda división danesa.
El otro campeón. «Di lo mejor de mí pero no fue suficiente. Mis felicitaciones para Michael porque esta temporada fue muy veloz».
Maciej Janowski tuvo que desprenderse del cinturón de campeón. Aún así, jamás perdió la sonrisa. Algunos motivos tuvo: cosechó todos los puntos de la séptima fecha, resultó indiscutible ganador de la misma, y quedó a sólo una unidad de Liglad.
Magic no dejó dudas en cuanto a su innata capacidad de lucha y firme personalidad en las difíciles. De hecho, se plantó con fiereza ante la legión danesa y ofreció dura resistencia pese a que sus pares polacos (los Pawlicki, Dudek, Musielak y Zmarzlik), por diferentes motivos, se quedaron en Europa.
«Fue una buena carrera, muy dura. Al ser el único polaco fue muy difícil pelear contra cinco daneses, por eso estoy muy feliz de haber ganando y de sólo haber dejado en el camino dos puntos en dos carreras», evaluó.
Janowski logró un gran feeling con el público, al punto de lanzar sus guantes hacia la tribuna.
«Me voy contento de haber podido correr acá, ante un público excelente y en un circuito muy agradable. Espero algún día poder volver», concluyó.
Casi un calco. La producción argentina resultó muy similar a la de la sexta jornada.
A Facundo Albín le faltó poco para equiparar la línea de algunos foráneos, Facundo Cuello continúo sorprendiendo y confirmó –a los 16 años– ser un enorme proyecto, mientras que Fernando García, Sebastián Clemente y Alejandro Iglesias sumaron roce de primer nivel pensando en lo que vendrá.
Alejandro Ruiz dio el zarpazo
Se mantuvo agazapado y aprovechó su oportunidad. Alejandro Ruiz se adjudicó la Copa Ciudad de Bahía Blanca luego de prevalecer en la final ante Maximiliano Westdorp y Santiago Martínez.
El Gatito aprovechó que Lisandro Husman quedó dolorido en su pierna izquierda y no volvió a correr luego de un múltiple accidente del que también participaron Julio Romano, Daniel Keegan y Jonatan Iturre.
«Todo salió muy bien»
Cuando hace unos años se comentó la posibilidad de que un campeonato del mundo recale en Bahía Blanca, no pareció cierto. Tampoco parece cierto que ya haya transcurrido.
Un aprobado con mención se llevó la Federación Bonaerense de Motociclismo (Febom) en cuanto a la organización deportiva del evento, idéntica calificación que el Club Midgistas del Sur en cuanto a la óptima presentación del escenario.
Estas cuestiones fueron valoradas por los visitantes, y generó cierta tranquilidad en Armando Castagna, autoridad FIM y pieza importante en la realización de estas competencias en nuestro medio.
«Tal como lo esperábamos, todo salió muy bien. Puedo asegurar que la organización de estas dos últimas fechas fue muy buena. Puedo adelantar que el saldo es positivo, pero mañana (por ayer) nos vamos a juntar para hacer los números, ver todo lo relativo a la organización y analizar con la Camod y la Febom la posibilidad de volver a realizar este tipo de competencias en el futuro, lo cual seguramente se decidirá en los próximos días», señaló la exgloria italiana.
Cristóbal Mulet, presidente de la Febom, coincidió con Castagna.
«La parte deportiva salió perfecta. Estoy muy contento por la gente que entendió que esto es un campeonato del mundo. Lo habíamos prometido hace cinco años y lo cumplimos. De ahora en más no sé, habrá que ver», indicó Lito.
Argentina, en la pista
«Tuve un par de fallas en la moto durante algunas series, pero me sentí mejor que la otra noche. Fue una gran definición, con pilotos de muy alto nivel. Por suerte pude estar a la par de ellos y ahora nos tenemos el objetivo de mejorar aún mas». Facundo Albín.
«Estoy contentísimo con los tres puntos que sumé. Le pusimos garra. La verdad, la principal idea con la que encaramos esta participación era sumar experiencia junto a los mejores del mundo, para que me sirva para el próximo campeonato de verano. Pienso que lo logramos», Facundo Cuello.
«El balance es positivo y quedé conforme con lo pude hacer. Aprendí mucho más allá de no estar a la altura desde el punto de vista mecánico. Por suerte me dieron una mano para mejorar el motor y arrimarme un poco». Fernando García.
«Nos dimos el gusto de correr junto a estos campeones, que viven del Speedway. El motor se me vino muy abajo, pero el ritmo lo tenemos. La diferencia es mucha en cuanto a largada, lo cual me cuesta muchísimo. Me resultaba difícil largar en el verano pasado, y ahora, al lado de ellos, se notó el triple». Sebastián Clemente.
«Fue un sueño. Todavía no termino de caer porque no me lo esperaba. Correr junto a ellos significa un salto muy importante para mí. Es muy complicado alcanzarlos, más aún con el medio mecánico que tenemos. Incorporamos mucha experiencia», Alejandro Iglesias.
