Cartoneros se oponen a trabajar sin caballos en Bahía Blanca
Luego de conocer la decisión del Municipio de prohibir total y definitivamente la tracción a sangre a partir del primero de agosto, los trabajadores se manifestaron en desacuerdo.
José Toledo es “cartonero de toda la vida”, vive en Villa Caracol, no sabe leer ni escribir y tiene un problema en la vista. Y como el resto de los recolectores que recorren las calles con un carro y un caballo, se resisten a abandonar el único trabajo que los ayuda a mantener a sus familias.
“Nunca le pedí nada al Municipio, sólo que nos dejen trabajar. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Salir a robar? ”, aseguró.
“Tengo un caballo solo, una hembra de 7 años. Los invito a que vengan y se fijen cómo están los animales. A la gente que los tiene mal, hay que hacerle una multa y sacarla de circulación. Pero no hay que meter a todos en la misma bolsa”, agregó.
“Estamos en el tercer puesto de los derechos humanos. Primero está el animal, después el reciclado y tercero la persona. Vienen con un proyecto imposible de instalar en la Argentina. No somos chorros, somos obreros. No es justo”, continuó Toledo.
Ayer, Mariano Anderete, abogado de la Asociación Protectora de Animales del Sur, informó que “la Municipalidad va a organizar un plan para cambiar los carros por algún otro tipo de vehículo”.
Los “zoótropos”, que ya son implementados en otras ciudades del país, podrían ser una alternativa para reemplazar a los caballos. Los motocarros, impulsados a gasoil, circulan a muy baja velocidad y con la capacidad de carga necesaria para el trabajo de los cartoneros.
