Alerta por los robos de Ketamina en veterinarias de la provincia

veterinariaDesde que la ketamina apareció asociada al consumo ilegal como alucinógeno, se incrementaron mucho los controles sobre su venta. La modalidad para intentar hacerse del producto es presentarse con recetas extendidas por hospitales y centros de salud de otros municipios ya que se utiliza para ciertas cirugías o mediante el robo de veterinarias.

El Colegio de Veterinarios bonaerense alertó sobre el aumento de esta modalidad delictiva que se multiplicó en distintos locales de la provincia.

“Es común que venga una persona diciendo que viene de determinado hospital argumentando que en esos nosocomios no tienen stock de ese anestésico que también se usa en cirugía humana, aunque en menor grado que en veterinaria”, explicó el facultativo Fidel Mosnaim.

“Por supuesto, nosotros tenemos directivas expresas del Colegio de no vender el medicamento que solo puede ser utilizado en la propia veterinaria. También debemos llevar un exhaustivo control de las dosis que se aplican y las fechas en que se utilizaron”, precisó Mosnaim.

Desde que la ketamina apareció asociada al consumo ilegal como alucinógeno, se incrementaron mucho los controles sobre su venta. Hoy los veterinarios pueden comprar de a cinco frascos y pedir autorización si se necesitara reponer el producto.

Esta sustancia -que en un principio era conocida como anestésico para caballos- es una droga muy potente y peligrosa para los seres humanos, ya que puede producir alucinaciones, depresión, aumento de la presión sanguínea, alteración de la conciencia y pérdida del conocimiento, ataques de pánico, episodios psicóticos, convulsiones, vómitos, diarrea y trastornos cognitivos a largo plazo. En ocasiones puede provocar hasta asfixia, derrames cerebrales y paro cardíaco.