Se realizaron más de 60 operaciones bariátricas gratuitas en estos dos años
El programa de Cirugías Bariátricas del ministerio de Salud de la Provincia superó las 60 operaciones gratuitas en los últimos dos años. Una de las últimas se hizo en el hospital Bocalandro, de Tres de Febrero, y tuvo como protagonista a Marcela Di Stéfano, una mujer de 36 años que llegó a pesar 125 kilos.
A solo dos meses de ingresar al programa en el hospital Bocalandro ya había bajado 14 kilos. Ahora, que ya pasó por el quirófano, donde la hicieron lo que se conoce como “manga gástrica”, bajó otros 15. Hoy pesa 93 y siente que volvió a nacer. “Imaginate: me entra la ropa, salgo a caminar, me río más, salgo con amigas y tengo ganas de hacer cosas, eso no me pasaba desde chica”.
Oriunda de Tres de Febrero, su tratamiento se inició en el hospital provincial Ramón Carrillo, donde nació. “Ahí me informaron del programa del Bocalandro y me derivaron”.
«Es un gran desafío, pero hemos consolidado un grupo con profesionales comprometidos y, haciendo uso de todas las estrategias con las que hoy contamos, muchos lo logran y realmente la vida parece dividírseles en un antes y un después de la obesidad”, explicó el ministro de Salud de la Provincia , Alejandro Collia.
En efecto, Marcela comenzó a tratar seriamente su problema en la relación con la comida, en el hospital Bocalandro. Allí, un equipo interdisciplinario formado por nutricionistas, trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras, cirujanos y gastroenterólogos, otros especialistas, atienden y escuchan a los pacientes. A algunos, como Marcela, se les recomienda operarse.
Antes del quirófano tenía que bajar 14 kilos. “Tenía tantas ganas de dejar de ser obesa que lo logré”, asegura e insiste en aclarar que “igual sola no hubiera podido: todos en el hospital fueron una re ayuda”.
Cuando un obeso avanza en el tratamiento lo primero que se nota es la reducción de su volumen corporal. Sin embargo, según Sandra Spatafora, nutricionista del Programa de Cirugías Bariátricas del ministerio de Salud provincial, lo que más importa no es de orden estético y ni siquiera se ve. Se refiere a los valores de hipertensión arterial, glucemia y colesterol que enferman a casi todos los obesos.
Para los médicos una persona es obesa cuando tiene un índice de Masa Corporal (ICM) superior a 30. El número se obtiene de dividir el peso sobre la altura al cuadrado. Los que llegan o superan este nivel tienen mucho más riesgo de morir jóvenes, de sufrir insuficiencia respiratoria, várices, cáncer, infertilidad y afecciones cardiovasculares.
Unos 15 días antes de la operación, los pacientes aptos para hacerse una cirugía bariátrica inician una dieta cien por ciento líquida. Tras la operación quedan internados sólo un par de días. La dieta líquida continúa unos 40 días más y luego se incorporan sólidos.
“La gastrectomía de manga -que es la cirugía a la que se sometió Marcela-, reseca una parte del estómago y reduce su capacidad al 10 por ciento. Esto ayuda a que el paciente sienta saciedad con porciones mucho más chicas”, explica el cirujano Alberto Ferreres, jefe de servicio y parte del equipo del Bocalandro.
No solo el Bocalandro es sede del programa para tratar la obesidad. También se realiza en los hospitales Gutiérrez y San Martín de La Plata y en El Cruce de Florencio Varela.
