Arlía y la intención de acabar con los canales clandestinos

El ministro de Infraestructura, Alejandro Arlía, protagonizó una reunión con el Jefe comunal de San Antonio de Areco, Francisco Durañona, donde anunció la intención de una iniciativa para endurecer “las penas” por este tipo de acciones, que generó disputas entre municipios y denuncias varias.

El ministro de Infraestructura bonaerense y el Intendente de San Antonio de Areco encabezaron una reunión del Comité de Cuenca Hídrica de esa comuna, en la que hablaron de una normativa para sancionar a quienes tengan canales clandestinos. “Con esta iniciativa parlamentaria buscamos que aquel que tenga un canal oculto pague el resarcimiento y de esa forma evitar el daño conjunto de la sociedad”, aseguró el funcionario bonaerense.

“Estamos trabajando para el endurecimiento de las penas de este tipo de acciones”, aseguró Alejandro Arlía.

Sucede que existen en total, y más con motivo de las inundaciones padecidas por gran parte del interior provincial, 132 denuncias de canales clandestinos a lo largo del Río Areco y de las cuales “58 ya han sido regularizadas”. El ministro agregó que su cartera trabaja “para verificar si son canales no autorizados por las autoridades provinciales competentes y se produzca por la vía judicial la autorización para intervenirlos y eliminarlos”.

También hablaron de una red hidrometeorológica para establecer alertas en casos de lluvias.

“Tenemos cinco estaciones de medición remotas a lo largo del Río Areco, ahora estamos tratando de sincronizar y calibrar esta fuente de información que nos permiten medir el cauce del agua, la profundidad, la velocidad de los vientos y la pluviometría, es decir, saber cuánto va a llover”, comentó el titular de la cartera de infraestructura.

“Una serie de datos que con ayuda de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) nos van a permitir tener un sistema de alerta temprana de última generación”, agregó.

El tema de los canales clandestinos, en virtud de las precipitaciones, fue la preocupación principal para el sector de Arlía, junto con el traspaso a la órbita provincial de la Autopista Buenos Aires-La Plata en octubre. La caída de agua que tuvo lugar a finales de agosto y sobre todo en la primera quincena del mes siguiente dejó fuertes secuelas políticas en la relación de los Intendentes, más que nada en la Cuarta Sección Electoral: el Jefe comunal de Tranque Lauquen, Raúl Feito, realizó una presentación ante la Dirección Provincial de Hidráulica contra la localidad de América, que pertenece al distrito de Rivadavia, donde manda Sergio Buil, hermano del diputado bonaerense de mismo apellido (del Frente Amplio Progresista).

Feito también protagonizó un altercado con otro par, Pablo Zurro, al mando de Pahuajó -una de las comunas más abatidas por las condiciones climáticas, con más del 80 por ciento de su superficie comprometida- y denunciante de estos canales clandestinos.

A estos se sumó el alcalde de General Villegas, Gilberto Alegre, que pidió la intervención de los Juzgados de Paz para que resuelvan la situación de las grandes cantidades de agua caída y apuntó contra productores rurales. Tras un sobrevuelo por las zonas más perjudicadas, pudo determinarse que “una importante cantidad de canales no autorizados que anarquizan la situación en el manejo hidráulico en su distrito y en otros vecinos”.