Artes visuales y mercado en Argentina: 3 reformas necesarias

pinturaEn la actualidad hay varios factores que hacen que la vida del artista vaya por el camino de la informalidad laboral y económica. La actividad hace que el artista deba tranzar en ciertos principios que hacen a su auto-respeto (comisiones del 50%, galerías que venden en negro) si es que quiere poder ser parte del sistema y moverse.

En el 2013 se realizó, en la Universidad Metropolitana del Trabajo y el Empleo (UMET), unas reuniones para debatir el proyecto de «Jubilación para Artistas», y desde las cuales terminó surgiendo la UNAV (Unión Nacional de Artistas Visuales) y la propuesta de que ANSES jubile a 50 artistas por año en base de a su «trayectoria», abriendo el juego a amiguismos, tráfico de influencias, y acomodos, en lugar de plantearse una intervención sobre la realidad que permita al artista realizar su actividad en blanco.

El primer punto importante para poder cambiar esta situación, es la modificación a las trabas de la exportación de obras de arte, diferenciando entre artistas vivos y artistas muertos. El patrimonio cultural nacional debe ser resguardado, pero no imponerse las mismas trabas a la exportación de una obra de Berni que a la de un artista joven. La circulación de estas últimas tienen que ser apoyadas y estimuladas por el Estado.

En segundo lugar, es necesario un monotributo especial para artistas que permita facturar cuando los caprichos del azar deciden que ocurra una venta, y así poder estar en blanco. Y neutralizar así al proyecto de ley antes mencionado, que asume que todo en la actividad artística está en negro.

Por último, es urgente y necesario regular el mercado de arte, el vínculo Artista-Galería. Considerando que la competencia no mejora las condiciones contractuales del artista, el Estado debe promulgar una ley y regular cláusulas legales e ilegales de los contratos, y regulando porcentajes. Otro ítem a incluir es el «suite de droite», el derecho del artista a un porcentaje de cada reventa que sea haga de su obra.

El cambio a esta situación no puede hacerse desde una persona sola, sino por hacer valer su auto-respeto quedaría excluido de la actividad artística, es por esto que es de suma importancia la intervención del Estado en esta situación, para que los artístas plásticos puedan gozar de los mismos derechos que cualquier trabajador.