Presidente Perón: el senado homenajeó a una mujer por su labor comunitaria

HOMENAJEPRESIDENTE PERÓN- Se trata de la señora Alba Rosalía Arumay, quien lleva adelante un importante trabajo solidario en el Comedor «Rayito de Luz». La intendente de Presidente Perón, Carina Biroulet, manifestó que este galardón «nos llena de orgullo porque ella siempre trabaja para el prójimo en el más absoluto anonimato».

La señora Alba Rosalía Arumay fue homenajeada por la Cámara de Senadores bonaerense como “Mujer Destacada de la provincia de Buenos Aires”, por su trabajo solidario al frente del “Comedor Rayito de Luz”. Recibió un diploma y una medalla de plata.

La ceremonia se llevó a cabo el pasado miércoles en las instalaciones del Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata y contó con la participaron legisladores provinciales e intendentes. La iniciativa fue impulsada por el vicegobernador Gabriel Mariotto.

En este marco, la intendente de Presidente Perón, Carina Biroulet, destacó la labor de Arumay y su vocación de servicio hacia la comunidad que “nos llena de orgullo porque ella siempre trabaja para el prójimo en el más absoluto anonimato”.

Por su parte, el diputado provincial Aníbal Regueiro remarcó la personalidad de esta mujer que desde inicio del año 2001 recibe en su hogar a aquellos niños que por falta de trabajo de sus padres no tenían ni un plato con comida.

“Rosalía es una mujer con un gran corazón. Es aquella persona que siempre da más para sus vecinos. Una mujer luchadora que en plena crisis del 2001 puso lo que había que poner y comenzó a ayudar a los que más necesitaron. Es una mujer que siempre va a tener nuestro reconocimiento por todo su trabajo social que viene realizando desde hace muchos años”, enfatizó el exintendente peronense.

Alba Rosalía Arumay, nació en la provincia de Jujuy y tiene 57 años de edad, tiene su comedor comunitario en la calle Parravichini al 5000, del barrio peronense América Unida.

Ella comenzó su labor solidaria repartiendo las mercaderías del Plan Vida. En 2001 y debido a la profunda crisis económica que afrontaba nuestro país y la falta de empleo, se propuso buscar una solución al problema que se planteó a sus vecinos, debió luchar contra el hambre que estaban pasando los niños de los padres que no podían encontrar un trabajo. Su visión siempre fue firme: proteger la integridad de los niños y ayudar a los más necesitados.

Fue así como el 14 de febrero de 2001 decidió abrir las puertas de su casa a los chicos de algunos vecinos que debían dejarlos para salir a buscar trabajo. Allí los niños eran atendidos y recibían una merienda.

La situación de emergencia hizo que la concurrencia fuese cada vez mayor, y con ayuda de sus colaboradoras, creó el comedor “Rayito de Luz”.

El comedor empezó a recibir, en principio, ayuda de algunos comerciantes de la zona, con distintas donaciones. Realizó también festivales y jornadas benéficas para recolectar alimentos no perecederos. Con la institución en pleno funcionamiento también recibió la ayuda oficial de la gestión municipal de Aníbal Regueiro.

En ese sentido, el comedor recibió leña -porque en principio se cocinaba de ese modo-, posteriormente se realizó la instalación del gas y mejoras en el lugar para brindarles una mejor atención a los niños que asistían. También siguió y sigue recibiendo donaciones y realizan salidas a parques temáticos y lugares de interés recreativo con ayuda de la administración comunal.