Bahía Blanca: otra muerte por inyectarse silicona
Cecilia Báez tenía 35 años y había llegado a Bahía Blanca hace algunos años, desde su tierra natal chaqueña. Se descompensó minutos después de recibir el implante, que fue realizado sin ningún asesoramiento médico, y falleció a las pocas horas en el Hospital local. “Nunca tuvo un DNI” y siempre era asistida con alimentos”, relataron allegados.
Cecilia Báez, una travesti chaqueña de 35 años que residía en Bahía Blanca, murió en las últimas horas luego de intentar inyectarse siliconas en el glúteo.
Báez, a quien apodaban «la Caramelito», se descompensó minutos después de recibir el implante, que fue realizado sin ningún asesoramiento médico, según informaron allegados.
Personal policial de la subcomisaría de Villa Rosas informó que todo ocurrió pasada la medianoche del sábado en una casa de Paul Harris al 1400, en el barrio Spurr.
La travesti estaba con unas amigas, que la llevaron al Hospital Penna, donde finalmente falleció.
El caso deja expuesto la situación de marginalidad a la que se exponen trabajadoras sexuales de esa ciudad.
Carolina Martínez, titular de ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina), dijo en diálogo con La Brújula que Báez había llegado desde Chaco y “siempre le entregábamos un bolsón de mercadería y preservativos».
«Ayer me enteré que había fallecido y estamos tratando de darle una cristiana sepultura. Nunca tuvo un DNI, ni identidad”, agregó la referente.
Finalmente, Martínez remarcó que las consecuencias de inyectarse siliconas son muy severas. «Tarde o temprano, se pagan caro”, sostuvo.
