A pesar de las denuncias, todo sigue igual en el municipio de Cariglino

CariglinoMALVINAS ARGENTINAS- Sin servicio de ambulancia, mal trato médico, abandono de persona, Hospital sin insumos médicos, Corrupción, encubrimiento y estafa a cooperativistas. Todo eso y más, en el «Feudo de Cariglino»

Alejandra Solís padeció todo junto y de una vez, lo que viven a diario los vecinos de Malvinas: hechos de violencia política, aprietes, abuso de las necesidades básicas y hasta la mala praxis o abandono de persona.

Los vecinos del distrito hace años que vienen denunciando el sistemático actuar del intendente Cariglino y sus «patotas», junto a los organismos de DDHH, Foro de Salud y Seguridad de Malvinas. Pero los casos siguen ocurriendo.

Este caso estremece al municipio, ya que Alejandra padeció mala atención y prepotencia de médicos y enfermeros del hospital del Trauma. En el lugar de atención primaria la obligaron a comprar sus propios insumos médicos, a pesar de que el presupuesto de Salud de Malvinas ascienda a la suma de nada más que de 540 millones de pesos, por coparticipación de la Provincia y la Nación.

Según narraciones de la víctima, más tarde fue estafada por un puntero político de Cariglino, por lo que decidió denunciar a una concejala Cariglinista, por beneficiarse con los planes de los cooperativistas.

Una vez recuperada parcialmente de las lesiones padecidas, (ya que no puede caminar normalmente), decidió encontrarse con el puntero y la concejala pero el resultado fue nefasto: nuevamente fue golpeada y amenazada por las mismas personas.

Sin dudarlo, Alejandra realizó la denuncia que, ante su sorpresa, fue tomada de mala gana en la comisaría. Este hecho es moneda corriente en Malvinas: los vecinos aseguran que «siempre pasa lo mismo cuando se va a denunciar a un allegado al intendente», aunque la policía sea provincial, y no municipal.

Pasados unos días, Alejandra se dirige con esa denuncia al Municipio, donde le explican que este puntero había sido separado de su cargo. Pero tiempo después la vuelven a citar y en el mismo recinto vuelve a amenazarla el funcionario supuestamente despedido.

Mala praxis, miedo, amenazas e impunidad. A pesar de las quejas y pedidos de los vecinos, la situación sigue cada día peor en Malvinas Argentinas.