Cristina recibió el proyecto de reformas al Código Penal
La presidenta Cristina Kirchner recibió este jueves por la noche a miembros de la comisión redactora, para comenzar la evaluación del borrador de cara al próximo período legislativo.
Un año y medio de debate intenso llevó a puertas cerradas la Comisión Redactora del Nuevo Código Penal, un pedido que hizo la presidenta Cristina Kirchner para actualizar el texto vigente y que los integrantes del cuerpo «adoc-hoc» entregarán en la Casa Rosada.
La comisión fue presidida por el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Eugenio Zaffaroni y los representantes de las fuerzas política en el Congreso: Ricardo Gil Lavedra (Unión Cívica Radical), María Elena Barbagelata (Partido Socialista) y Federico Pinedo (Macrismo). El secretario de Justicia, Julián Alvarez, fue el representante del Poder Ejecutivo y también participó León Arslanian.
En la reforma integral se introducen delitos vinculados a la contaminación del medio ambiente y la sustitución de identidad por correo electrónico, se despenaliza el consumo personal de drogas, algo que los jueces ya implementan en sus fallos, y en la que la mayoría de los magistrados está de acuerdo.
En el nuevo código se establece una pena máxima de 30 años y se elimina la prisión perpetua y desaparecen los conceptos de reincidencia y peligrosidad, lo cual es resistido por la mayoría de los jueces, en tanto que no innova respecto del aborto.
El proyecto fue finalmente presentado este jueves por la noche a Cristina Kirchner para ser luego enviado al Congreso. Habrá cambios y artículos que generarán debate, tanto en el Congreso como en el Poder Judicial.
A continuación, los principales tópicos sobre los cuales versarán las discusiones:
Consumo de drogas: el proyecto considera la despenalización del consumo personal de drogas en línea con el fallo de la Corte Suprema de Justicia.
Reincidencia: las personas que cumplan una condena y vuelvan a cometer un delito no tendrán agravante porque se eliminará «reincidencia».
Prisión perpetua: la máxima pena será para delitos gravísimos de hasta 30 años pero ya no habrá dictado de «perpetua».
Aborto: sin declaración judicial ni policial, las mujeres violadas accederán a la interrupción del embarazo.
Ley llamda «antiterrorista»: surgió un nuevo texto que será para reinterpretar la norma dictada en el Congreso.
Robo «famélico»: los caratulados robos «menores» como el de un «caramelo» no serán judiciables y tendrán un tratamiento especial.
Venta de estupefacientes: aumentarán las penas para los comercializares de drogas y con agravantes cuando empleen a menores.
Libertad condicional: entra en escena la sustitución de otras medidas como penas domiciliarias o pulseras.
Condenas: según el texto preliminar, para los delitos «gravísimos» habrá que cumplir los dos tercios de la pena.
