Rescataron a más de 150 hombres esclavizados en campos de la provincia

esclavizadosLos trabajadores rurales vinieron a dos campos bonaerenses, en las ciudades de Lobería y Carmen de Areco, en busca de mejores condiciones de vida y se encontraron con que los acuerdos no fueron respetados.

Tenían como objetivo abrirse horizontes en la provincia de Buenos Aires, y con la promesa de una buena paga por ocho horas de trabajo de campo, un grupo de 38 santiagueños viajó este último mes a Lobería. Lejos de encontrar un trabajo digno y de poder contar con una alternativa de vida mejor, terminaron hacinados y viven en condiciones infrahumanas en pequeñas casillas.

Los peones golondrina vinieron de las localidades de Los Telares y Sumampa para dedicarse a la siembra y cosecha en un campo ubicado a 45 kilómetros de Lobería. Azotados por la situación que les toca vivir desde hace aproximadamente un mes, los trabajadores rurales piden a las autoridades que “tomen cartas en el asunto” e intervengan en el caso.

Al llegar los hombres notaron que las condiciones de las zonas en donde deberían desarrollar sus tareas eran completamente diferentes a lo que habían acordado con su empleador. Para comenzar, se encontraron con pequeñas casillas en donde debían dormir y desarrollar sus vidas, las mismas no contaban con agua ni ventilación.

Además los peones rurales contaron que, cuando se encontraban realizando el trabajo asignado los dueños del campo, sin previo aviso, enviaban los aviones para que fumiguen la zona, lo que afecta su salud.

Por otra parte, los empleados de la finca habían acordado ocho horas de trabajo diarias, pero con el paso del tiempo comenzaron una labor que superaban las 12 horas. En lo que respecta a los días de trabajo, habían acordado seis días de tareas por un día de franco, el que no fue respetado desde el primer día.

En otro orden, ayer en Carmen de Areco, un equipo de inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó unos 135 trabajadores rurales santiagueños en labores insalubres y condiciones de vida infrahumana. Allí se dedicaban al despanojado de maíz, tarea manual que consiste en quitar las flores que producen polen en lo alto de las plantas de ese cereal, trabajo que requiere gran cantidad de mano de obra.

Cabe destacar que ambas empresas ya poseen denuncia penal por hechos similares ante los Juzgados Federales de Mercedes y San Nicolás.