Desde la Iglesia negaron un supuesto pacto por el nuevo Código Civil

El titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, remarcó que «la participación de la Iglesia fue clara y pública” en el debate por el nuevo Código Civil. “Actuamos con honestidad y responsabilidad, al plantear públicamente nuestro parecer como un servicio a una obra que nos compromete a todos. No hubo nada que no se conociera», señaló.

El titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, negó ayer que haya acordado con el Gobierno para eliminar del proyecto para el nuevo Código Civil y Comercial cuestiones que la Iglesia rechaza.

«La participación de la Iglesia fue clara y pública. Actuamos con honestidad y responsabilidad, al plantear públicamente nuestro parecer como un servicio a una obra que nos compromete a todos. No hubo nada que no se conociera», recalcó Arancedo en una entrevista concedida a un matutino porteño.

La semana pasada, luego de que el proyecto obtuviese dictamen en la comisión bicameral, el Gobierno decidió postergar el debate del nuevo Código Civil hasta el próximo año, algo que fue celebrado por las autoridades eclesiásticas.

Arancedo ponderó que la iniciativa reconoce que la vida humana comienza desde la concepción, sea dentro o fuera del seno materno, y valoró que se haya eliminado la figura de la maternidad subrogada (alquiler de vientres).

Sin embargo, advirtió que hay otras cuestiones que preocupan a la Iglesia, sobre todo lo referido al matrimonio. «Se lo convierte en una institución completamente frágil e incluso menos exigente que la cohabitación sin matrimonio. Y queda debilitada por el deseo de un divorcio exprés», cuestionó.

«Elaborar leyes es función del Estado y no de la Iglesia. Pero ella tiene la obligación de colaborar con la sociedad en un marco de reflexión y diálogo, en la búsqueda de aquellos principios morales objetivos que son el fundamento de toda obra legislativa», concluyó.