Las Obras del Hospital Narciso López de Lanús: “Con plata nuestra”

nuevo laboratorio lanúsnuevo laboratorio lanúsEn estos últimos años, el Hospital Narciso López de Lanús vive una serie de reformas que responden a un nuevo proyecto en salud. Es así que se han planificado estratégicamente la promoción y prevención de la salud, la participación comunitaria y los servicios en red. Este último eje incluye las obras que se vienen realizando.
Cabe aclarar que se está trabajando simultáneamente en distintos sectores del hospital, porque las construcciones abarcan una gran cantidad de áreas y servicios.
El origen de estas obras se debe a diversos motivos como necesidades insatisfechas, crecimiento, complejidad, y mayor confort. Sin embargo, gran parte de nuestra población hospitalaria y la comunidad en general, no conoce el financiamiento de las mismas.
Es esta la razón del presente artículo: mostrar como se logró la construcción que aún hoy se prosigue. El sistema de financiamiento del hospital cuenta con el SAMO, que es la prestación que la institución puede cobrarle a las obras sociales y entes descentralizados (como PAMI), en concepto de recupero de gastos por la atención a sus afiliados. Esto genera un flujo de dinero que tiene una forma de reparto establecida en la legislación ministerial y que corresponde un 50 % a repartir entre todos los trabajadores, un 40 % que va a disposición de uso de las autoridades para atender necesidades, y un 10 % que se envía al Ministerio de Salud.
Ahora bien, ¿qué significa esto?, que gracias al trabajo y esfuerzo solidario de cada integrante del hospital, sin discriminar el desempeño en las funciones, se generan los mecanismos para que el Hospital como conjunto disponga de los medios económicos mencionados. Es importante recalcar el concepto de “solidario” porque el reparto entre los empleados es equitativo y, como se ha mencionado anteriormente está legislado. Notemos que la distribución no depende de voluntades.
Por esto, es importante tomar conciencia de que el aporte que cada uno de los trabajadores del hospital realiza, es el granito de arena necesario para que el sistema se construya. Y si hablamos de arena y construcción es ahí donde toma fuerza esta reflexión. Del porcentaje que queda a disposición del hospital, una parte se transforma en construcciones (en “ladrillos”). Para graficar la idea es preciso detallar las obras que aun hoy se están realizando: consultorios externos, consultorios de diagnóstico, sala de tomografía, comedor para el personal, veredas, traslado de capilla, área directiva-administrativa, oficina de RRHH, oficina de tesoreria, oficina de compras, oficina original del registro civil, escuela de Formación Ramón Carrillo: nueva planta, aulas, guardería y oficinas; laboratorio, Unidad Coronaria, vacunatorio y ampliación laboratorio de odontología.
Es necesario destacar además la gestión que llevó cuatro años del expediente ante el PNUD, para la realización de las nuevas salas de internación: veintidós camas en salas individuales con baño privado, sala de servicios y oficina de enfermería.
Resulta que lo que para mí era natural, la mayoría del personal del hospital no lo conocía. Grande fue mi sorpresa cuando en el medio de una charla con un compañero surgía este desconocimiento o admiración por lo que el hospital pudo ir haciendo, gracias a la suma de los esfuerzos individuales, pero con un fin conjunto, de cada integrante del hospital, volviendo a enfatizar que es independiente del lugar que a cada uno le toque ocupar. Por eso, me gusta ser un convencido expositor de que estas obras son fruto de nuestra dedicación. Son obras que están hechas con plata nuestra.