Robledo Puch, el máximo asesino de la historia argentina, pidió la inyección letal
El máximo asesino de la historia criminal argentina suplicó que le otorgaran la libertad en un escrito judicial en el que aclaró que si la respuesta es negativa, preferiría que le apliquen «una inyección letal». Puch continúa cumpliendo la condena de reclusión perpetua en la penal de Sierra Chica, lugar donde lleva más de cuarenta años detenido.
Carlos Eduardo Robledo Puch, el máximo asesino de la historia criminal argentina, suplicó por su libertad en un escrito judicial en el que aclaró que, si no se la otorgan, le apliquen «una inyección letal» para morir.
Robledo Puch cumple una condena a reclusión perpetua, más la pena accesoria de reclusión por tiempo indeterminado, por haber cometido diez homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa de homicidio, 17 robos, una violación, una tentativa de violación, un abuso deshonesto, dos hurtos y dos raptos.
Actualmente se encuentra en el penal de Sierra Chica, donde lleva más de cuarenta años detenido. Según dijo su defensor, Carlos Villada, «está podrido de que no le den la libertad cuando la pena la tiene re contra cumplida».
La presentación para obtener el beneficio de la libertad o la pena de muerte fue realizada ante la Corte bonaerense.
«Con la ley del 2×1 vigente, el computo del tiempo que lleva preso supera sus años de vida», agregó el abogado. «Con determinado cómputo tiene unos 80 años en prisión y está en los 60 años de edad», explicó.
En octubre pasado, la Sala I de la Cámara Penal de San Isidro le negó la libertad condicional por cuarta vez al entender que «es un ser antisocial».
