Reclamo frente al destacamento donde fue visto por última vez Luciano Arruga

arruga LucianoFamiliares y amigos del adolescente desaparecido desde 2009 ocuparon por tiempo indeterminado el destacamento policial donde fue detenido y visto por última vez. Uno de los integrantes del espacio, Alejandro Cabrera Britos, habló sobre el reclamo para que la Justicia acelere la causa. Fuerte apoyo de organizaciones sociales y de derechos humanos.
La causa por la desaparición de Luciano Arruga, que desde febrero de este año se encuentra en manos de la Justicia Federal de Morón, sigue sin tener avances concretos. Por eso, allegados al joven ocuparon de manera pacífica parte del ex destacamento policial de Lomas del Mirador, en partido de La Matanza.

Allí, Arruga fue detenido y desaparecido el 31 de enero de 2009, tras negarse a robar para los efectivos de la Bonaerense, según sostienen Mónica Alegre y Vanesa Orieta, madre y hermana del adolescente.

“La vigilia es por tiempo indeterminado y las condiciones son muy pacíficas, porque no queremos transgredir lo que sea periciable”, dijo a esta agencia uno de los miembros de Familiares y Amigos de Luciano Arruga, Alejandro Cabrera Britos, sobre la medida que busca que la causa se reactive con rapidez y que de esa manera se avance en la investigación antropológica forense.

Cabrera Brito explicó que se van a quedar acampando hasta “tener una respuesta del Poder Judicial y saber qué equipo forense va a intervenir en la causa y en qué momento va a ser”.

“Ésta es una más de las campañas que venimos haciendo para defender nuestro derecho a saber dónde está Luciano Arruga y qué pasó con él”, agregó.

La causa estuvo hasta enero de este año a cargo del juez de Garantías de La Matanza, Gustavo Banco, y de la fiscal Celia Cejas, quienes hoy enfrentan un pedido de jury por graves irregularidades en la investigación. Un mes después pasó como un hecho de «desaparición forzada de persona» al juez federal de Morón, Juan Pablo Salas.

“Creemos que ya ha pasado un tiempo prudencial cómo para avanzar en la investigación. Cuando la causa estuvo en la Justicia bonaerense, en manos de Banco y Cejas, en vez de abordar la investigación hacia los policías involucrados, se dedicaron a investigar a los familiares de Luciano, haciendo un trabajo muy lamentable de espionaje”, recordó.

Hace unas semanas, cuando los abogados de la familia presentaron el pedido de juicio político, explicaron que “la fiscal, con la autorización del juez”, había pinchado los teléfonos celulares de Orieta, Alegre, y los de la abuela de Arruga, Marta Alegre, y su pareja, Héctor Chapa. La primera intervención fue solicitada en abril de 2009 y los mantuvieron intervenidos hasta agosto de 2010, sin que luego la familia fuera informada al respecto.

Otro de los reclamos de la vigilia por tiempo indeterminado es se expropie el destacamento de Lomas del Mirador y se convierta en un Espacio para la Memoria.

“Queremos transformarlo en un lugar para contener a los jóvenes que son víctimas de la violencia institucional y que se encuentran en condiciones vulnerables”, explicó Britos a AgePeBA.

La vigilia, que se realiza en la calle Comisionado José Indart 106, a metros de la Av. San Martín y Mosoni, es acompañada por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza y la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), entre otras organizaciones que también exigen saber dónde está Luciano y piden juicio y castigo a los responsables de su desaparición.

“Hay muchas sensaciones desalentadoras, porque se ha tratado a Luciano Arruga como un desaparecido de segunda. Pero en medio de esas sensaciones seguimos en pie y vamos a continuar luchando. Cada vez somos más los que queremos saber qué pasó con Luciano”, finalizó Britos.