Burzaco: la Capilla de la Dulce Espera ya recibe miles de pedidos

Está en plena construcción, pero aún así, la capilla recibe pedidos de todo el país y el exterior. Se trata de parejas que desean tener un hijo. También recibe agradecimientos de aquellos que ya fueron bendecidas y están en la dulce espera. Los pedidos y agradecimientos se realizan de forma virtual.

La capilla de la Dulce Espera funciona de forma virtual, ya que la construcción del edificio –emplazado en Burzaco- aún no fue terminada. De todas formas, son cientos los pedidos y agradecimientos de parejas que desean o ya están en la dulce espera.

La capilla Nuestra Señora de la Dulce Espera es la primera parroquia que honra a la imagen de la Virgen Embarazada con su nombre. Como consecuencia de esto, han sido contactados a lo largo de los años por parejas de otros países y el interior de la Argentina, que piden que recen para que ellos puedan tener un hijo.

Si bien la capilla surge con una iniciativa de los vecinos del barrio Viplastic en 1996, ellos se consideran una “capilla virtual”, dado que aún no se finalizó la construcción del templo.

Ignacio Salgado comentó que a raíz del peculiar nombre “se produjo una situación muy interesante”, ya que han escrito parejas desde distintos puntos del país, e incluso desde otros países como Australia, Canadá, Colombia, España, Estados Unidos, Japón y México.

Eso sí, no llegan sólo pedidos. También hay agradecimientos de personas que hay sido “bendecidas con un hijo que no venía”, y hasta envían fotos de los bebés.

“Nosotros les aclaramos que somos una humilde comunidad de un barrio periférico del Conurbano, pero la gente de todos modos pide que recemos por ellos y es lo que hacemos cada domingo”, señaló el hombre, y aclaró que muchos de los que se han acercado a la capilla por este motivo finalmente se quedaron integrando la comunidad.

La mayor parte de esos pedidos llegaron a través de la página web de la comunidad (www.capilladulceespera.com.ar), originalmente pensada “para uso interno, comunicación de la gente o subir fotos de los campamentos de los chicos”. Según recordó, al analizar las vistas al sitio descubrieron que “era visitada por gente de más de 40 países”. “Para nosotros ha sido una sorpresa porque no somos más que una simple comunidad de gente que está tratando de hacer las cosas lo mejor posible pero es una simple capilla”, insistió.

El integrante de la comisión pro-capilla estimó que en este momento están rezando por cerca de 150 parejas, con quienes mantienen contacto por correo electrónico, a través de la página web y Facebook.

“Generalmente se le regala a la gente que viene, por ejemplo, estampitas con una oración, el imán para poner en la heladera con la imagen de la Virgen y las fechas donde se hace una bendición de escarpines y se llevan escarpines las mujeres embarazadas”, explicó.

Y como la capilla no está terminada, desarrollan sus actividades en la escuela 77 de Burzaco, que presta las instalaciones los domingos por la mañana. Respecto a la construcción de la capilla, el hombre aclaró que es muy difícil avanzar. “Se junta algo de plata y se compra algo de materiales o se va avanzando con mano de obra”, explicó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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