Piden juicio político contra el juez y la fiscal del caso Luciano Arruga

Se trata de quienes estaban a cargo de la causa en la Provincia hasta que pasó al fuero federal. La querella explicó que “la fiscal, con la autorización del juez, pinchó los teléfonos de la familia Arruga al mismo tiempo que investigaba a los policías” involucrados en la desaparición del adolescente. También se apuntó contra la procuradora general María del Carmen Falbo.
Los familiares de Luciano Arruga, el joven desaparecido en Lomas del Mirador desde el 31 de enero de 2009 tras negarse a robar para la policía, brindaron hoy una conferencia de prensa en la sede porteña del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Acompañadas por sus abogados y organismos de derechos humanos, la madre y la hermana del adolescente, Mónica Alegre y Vanesa Orieta, anunciaron la presentación de un jury contra el juez de Garantías de La Matanza, Gustavo Banco, y la fiscal Celia Cejas.

Banco y Cejas fueron responsables de la causa Arruga hasta que declinaron su competencia en enero de este año y la pasaron al fuero federal como un hecho de «desaparición forzada de persona». El caso fue aceptado un mes después por el juez federal 1 de Morón, Juan Pablo Salas.

Los abogados querellantes Maximiliano Medina y Manuel Combi fundamentaron el pedido de jury en “graves irregularidades” durante la investigación, en especial la intervención de los teléfonos de Alegre y Orieta, así como de la abuela de Luciano y su pareja.

“La fiscal, con la autorización del juez, pinchó los teléfonos de la familia Arruga al mismo tiempo que investigaba a los policías. Exigimos que los responsables institucionales de controlar a los jueces asuman sus responsabilidades y le den trámite al pedido de jury”, dijo el director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier, quien también responsabilizó a la procuradora general bonaerense, María del Carmen Falbo.

Orieta aseguró que Banco y Cejas “se metieron en nuestra intimidad, nos juzgaron por pertenecer a un barrio pobre y nos pusieron en el mismo lugar que los policías que desaparecieron a mi hermano”.

“Nosotros no secuestramos a Luciano, no manejábamos el patrullero, no lo torturamos ni lo desaparecimos”, se quejó la joven.