La Matanza: comienza el juicio por el linchamiento y asesinato de Lucas Navarro

lucas navarroTenía 15 años y un arma de juguete en la mano. Hombres y mujeres del barrio Los Pinos, en La Matanza, lo golpearon hasta matarlo. Gastón Ronda, Horacio Ronda, Adrián González y Norberto González -padre e hijo respectivamente-están siendo juzgados por su muerte.
Lucas Emmanuel Navarro tendría hoy 18 años. Quizás habría terminado la escuela secundaria que había abandonado en 2008. Tal vez seguiría concurriendo al Centro de Prevención de Adicciones (CPA) de San Justo para tratar su consumo de marihuana. Pero hoy Lucas no está porque sus vecinos lo mataron. En 2010, un grupo de mujeres y hombres del barrio Los Pinos (en Isidro Casanova, La Matanza) lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, mientras un hombre sentado en su pecho lo inmovilizaba.
A más de tres años de su linchamiento esta mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 5 de La Matanza comenzó el juicio por el crimen del joven de 15 años. Gastón Ronda, Horacio Ronda, Adrián González y Norberto González -padre e hijo respectivamente-están siendo juzgados por la muerte de Lucas. Se trata de cuatro de los cinco vecinos identificados entre un grupo de más de 40 personas que rodeaba al joven en el piso la noche en la que murió después de un intento de robo. El “Orejón”-como lo conocían sus amigos- pesaba 48 kilos y tenía un arma de juguete en su mano.
Gastón Dillman, el vecino señalado como quien se sentó sobre Lucas, es la quinta persona individualizada durante la instrucción de la causa. El hombre no será juzgado en el debate que empezó hoy porque firmó una sentencia de tres años en un juicio abreviado. Antes de comenzar la audiencia el abogado de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y representante de la familia de la víctima Alejandro Bois, pidió la suspensión del debate y mostró su desacuerdo con la carátula que se calificó como “homicidio en agresión”. Bois argumentó su pedido en base a que Dillman debería estar presente en este juicio. Además pidió que se juzgara un homicidio simple. El TOC 5 rechazó este pedido y se dio comienzo al debate oral.
En el proceso se espera que presten testimonio 13 personas, entre ellas familiares de la víctima, vecinos que estuvieron la noche del crimen o conocieron de los hechos y los policías que intervinieron tras el linchamiento. Todos aportarán a reconstruir qué pasó el domingo 28 de marzo de 2010.
Hasta este mediodía -cuando se hizo un cuarto intermedio- habían declarado 4 personas, dos familiares de la víctima, una vecina y el policía que llevó a Lucas al Hospital Paroissien.
La primera en dar su testimonio fue la mamá de Lucas. Silvia Beccaría tiene el pelo corto y contextura pequeña. Cada vez que habla de su hijo se toma las manos fuerte. Su testimonio fue breve pero conmovedor. Habló de la última tarde que pasó con Lucas y cómo era el joven. “Quiero que se haga Justicia”, dijo la mujer frente a los jueces antes de quebrarse y llorar.
Cuando Beccaría terminó de declarar la mujer policía que custodiaba la sala le alcanzó un pañuelo. Los dos hijos de la madre de Lucas que estaban en la audiencia la miraron cómplices abrazándola a la distancia. Su abogado la palmeó en la espalda. Nadie más en la sala se inmutó.
“Me da miedo de que los jueces no sean justos. Uno es humilde y a lo mejor lo juzgan a Lucas por lo que hizo y no porque lo mataron”, había dicho ayer a Infojus Noticias, la madre del joven.
El abogado de la defensa, Oscar Casalla, ya adelantó que pedirá la absolución de los acusados por falta de pruebas. Los cuatro hombres acusados del crimen siguieron todos los testimonios con atención, tomando nota y haciendo comentarios entre ellos.
La fiscal que representa al Ministerio Público Fiscal en este proceso es Adriana Aiello.
El domingo 28 de marzo de 2010
Según la versión policial, la tarde del domingo 28 de marzo de 2010 a las 20.30 el “Orejón” junto a dos jóvenes más grandes que él intentaron robarle a Gastón Roda cuando estacionaba el auto en la puerta de su casa sobre la calle Jean Jaurés al 4700, en el barrio Los Pinos. Roda se resistió y pidió ayuda a los gritos. Los dos jóvenes escaparon corriendo, pero Lucas se cayó. Los vecinos de la cuadra llegaron rápido para pegarle hasta matarlo. “¿De dónde sos?”, le preguntaban mientras lo golpeaban. Lucas vivía a diez cuadras. Cuando llegó la policía estaba boca abajo en el piso, moribundo, y lo esposaron. «Llevatelo porque lo matamos», gritaban algunos vecinos. «Se hace el muerto en el piso», decían otros. El patrullero se fue con Lucas en el asiento trasero y ningún vecino detenido.
La fiscal que instruyó la causa y pidió la elevación a juicio como homicidio en agresión fue Silvana Breggia. Es la misma funcionaria que fue separada de la investigación por el crimen de Gastón Duffau. “Desde el comienzo pedimos que se cambie la carátula. La calificación correcta es la de homicidio simple porque hubo un total desprecio por la vida de Lucas. No fue un accidente. Las fotos de la autopsia demuestran que se le pegó en lugares determinados, lugares vitales”, explicó a Infojus Noticias Alejandro Bois.
El abogado de la familia cuestionó el accionar de la Justicia en el caso. “Durante el proceso judicial hubo una total revictimización tanto de Lucas como de la familia. Se preguntaba si el chico tenía antecedentes o no. Se tendió a consustanciar con los agresores y no con la víctima. Si hay una causa donde otros jóvenes están acusados de golpear o matar les cabe una calificación de homicidio simple”, dijo.
Lucas murió arriba del móvil policial esposado y con una expresión de “sufrimiento” en su rostro, tal como describen quienes vieron las fotos de su autopsia. No llegó al Hospital Paroissien, en el kilómetro 21 de la Ruta Nº 3, en Isidro Casanova.