Denuncian que en Carlos Casares el agua no es potable
De acuerdo a un análisis de la Comisión Nacional de Energía Atómica, los valores de arsénico y hierro registrados en el líquido de la red local, se encuentran por encima de las cifras aceptadas. Desde la Comisión Fiscalizadora enfatizan que “no es la primera vez que se encuentran con registros similares” mientras piden soluciones ABSA.
Un estudio realizado por la Comisión Nacional de Energía Atómica en el servicio de agua potable de la localidad de Carlos Casares revela que los valores de arsénico y hierro se encuentran por encima de las cifras aceptadas.
La muestra fue tomada el 16 de julio en el Bario Nuestra Señora del Carmen de esa ciudad, encontrando 0,023 miligramos de arsénico por litro (cuando la referencia es 0,010 mg.) y 0,63 miligramos de hierro por litro ( cuando la referencia es 0,30 mg.).
En un comunicado enviado por la Comisión fiscalizadora al portal local, Casares Hoy, se enfatiza que “no es la primera vez que se encuentran con registros similares” y apunta duramente contra Aguas Bonaerenses SA (ABSA), la empresa estatal encargada de la distribución del servicio.
“Podemos decir con total seguridad, que la construcción de la planta, las modificaciones hechas en cuanto a la filtración, coagulación, sedimentación y el cambio del aluminio por hierro para eliminar arsénico, no alcanza para dejar tranquila a la población con respecto a que el agua que nos vende ABSA (aumentada hace un año en un 180%) sea confiable para beber y no contraer alguna enfermedad relacionada con esta ingesta”, sentencia el parte de prensa.
Además de cuestionar la mala calidad del agua, los casarenses denuncian la falta de agua en muchos barrios en invierno y verano, derrames, malos olores y contaminación producidas por el sistema cloacal (que representa la mitad del monto total del servicio) y la eliminación de desechos tóxicos de la planta al medio ambiente local.
“Ojalá que en los próximos días, comiencen a aparecer respuestas para todos estos temas, que por ahora son sólo parte de la agenda del ciudadano común”, finaliza la enmienda.
