El jefe de la Federal amenazado de muerte

El comisario general Román Di Santo encontró un anónimo en la puerta de su casa y por ello radicó una denuncia en los Tribunales. La principal sospecha recae en la connivencia de policías federales con barras de Boca, aunque no se descartan otras hipótesis.

Fuentes policiales revelaron que Di Santo ya había recibido varias advertencias y se cree que tendrían relación con la investigación que él mismo encabezó, al pedir que se allanara el Departamento Central de Policía por sospechas de connivencia de uniformados con barras de Boca.

El jefe de la Federal halló en la puerta de su casa el recorte de un diario deportivo con una nota sobre barrabravas «xeneizes», en la que tenía escrita con fibrón la frase «Di Santo te encontramos». El artículo periodístico contenía en su título la palabra «ataúd», la cual fue marcada por quienes amenazaron al jefe de la Policía.

La causa que ahora se investiga por amenazas quedó en manos del juez de Instrucción en lo Criminal número 5, Manuel De Campos, el mismo que tiene las causas de entrega de carnets a los barras «xeneizes» y el que se ocupa del tiroteo entre dos facciones de «La Doce», ocurrido el 21 de julio pasado en cercanías del estadio de San Lorenzo.

Por la investigación de la barra de Boca, el jefe policial dispuso el desplazamiento de varios efectivos de la comisaría 24ª, con jurisdicción en La Bombonera, pasó a retiro a otros del área eventos deportivos y hay más que son investigados. Sin embargo, Di Santo también echó a tres uniformados del área de Inteligencia de la PFA, luego de una denuncia por espionaje realizada por integrantes de la agencia Rodolfo Walsh.

Asimismo, la Policía Federal atraviesa una feroz interna en su cúpula desde hace tiempo y la semana pasada, desde dentro de la fuerza, alguien hizo correr el trascendido de que Di Santo había sufrido un ACV isquémico, algo que fue desmentido, ya que ese día tenía previsto someterse a un chequeo rutinario en la clínica Favaloro.