Caso Migone: “Los policías tienen miedo de hablar, de equivocarse en lo que dicen»
Lo dijo la titular de la Asociación Miguel Bru después de la primera semana de audiencias en el juicio por la muerte de Daniel Migone, ocurrida el 10 de noviembre de 2005 en la comisaría 9 de la Bonaerense, una vez más comprometida con casos de violencia institucional, homicidios y armados de causas. El abogado Fabio Villarruel teme que los desdichos de algunos testigos obedezcan a presiones.
Las comparecencias continuarán el próximo martes por la mañana en el tribunal platense de calle 8. Los peritos forenses descartaron que Migone se haya suicidado, como sostiene la Bonaerense. Las declaraciones de Juan Carlos Casano y María Andrea Nons resultaron contundentes. Ellos estuvieron a cargo de la autopsia y confirmaron que la víctima fue asesinada luego de una brutal golpiza. También prestó testimonio otro ex detenido.
Por el hecho están imputados los ex policías Daniel Guillermo Espósito, Carlos Ariel Tolosa, Capitán Marcelo Fabián Falcón, Luis Díaz Zapata y María Valeria Maciel.
La defensa de los efectivos sostiene que Migone se suicidó con su campera de jean en el calabozo de contraventores de la seccional platense, pero esta versión ya había sido descartada por ex detenidos que declararon como testigos en las audiencias anteriores.
Se sumaron como pruebas el informe de los peritos forenses que respalda la acusación del fiscal Martín Chiorazzi y el abogado de la Fabio Villarruel, de la Asociación Miguel Bru, que le imputan a los policías torturas seguidas de muerte
Casano y Nons confirmaron, además, que el cuerpo de Migone no presentaba vestigios ni marcas en el cuello de la campera con la que los policías afirman que se habría suicidado. También aseguraron que la víctima estaba en estado parcial de “indefensión” por los golpes recibidos y el nivel de alcohol en sangre.
En las audiencias, en la sala del Tribunal Oral 4 se encuentran presentes veedores de distintas organizaciones y representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia y la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Florencia Saintout.
Migone fue detenido el 10 de noviembre de 2005 acusado de robos reiterados y alojado en un calabozo de la Novena. Una hora después la policía lo llevó al Hospital San Martín porque supuestamente “agonizaba” tras intentar suicidarse, aunque luego los médicos acreditaron que ingresó muerto.
Un ex detenido que declaró este jueves dijo haber escuchado aquella noche cómo desde la celda de contraventores una persona pateaba “de manera vehemente, sistemática y reiterada” la puerta para que lo atendieran.
Este hecho fue curiosamente “olvidado” por otros ex detenidos que prestaron testimonio hasta el momento. Lo importante del detalle es que Migone exigía insistentemente hablar con el oficial a cargo porque estaban “tratando de armarle una causa”, lo cual sumado a los gritos e insultos puede resultar el motivo inmediato de su trágico final.
“Los policías que han declarado se están cuidando de hablar. Tuvimos la sensación de que tienen miedo de hablar, pero no miedo porque tengan amenazas, sino por miedo a equivocarse en lo que dicen”, dijo Rosa Schonfeld de Bru.
Y destacó los dichos de un testigo que declaró sobre el supuesto robo al auto Fiat 147, en el cual la policía Bonaerense afirma haber encontrado el celular de Daniel Migone. “El testigo dijo que la cerradura del auto estaba forzada, pero no dijo no haber visto que le faltaba el tambor del contacto, como dice la policía, porque estaba muy oscuro. Lo que sí vio es que estaba revuelto el auto, pero no vio el Nextel que después usan para relacionar a Daniel con el robo. Además, lo extraño es que lo llevan a la comisaría (al testigo), para hacer el acta y cuando le estaban tomando declaraciones lo hacen salir de la oficina y después lo hacen volver a entrar, lo que no sucede, al menos según mi propia experiencia prestando declaraciones en una sede policial”, añadió Rosa Schonfeld de Bru.
“Lo más positivo de la semana fue el testimonio de los peritos forenses. Porque la policía habla de que no hubo tortura, pero los peritos hablaron de una lesión terrible en la zona genital que, según ellos, por el dolor que provoca lo tuvo que haber dejado indefenso a Daniel. Si eso no es tortura, yo no se a que lo llaman tortura”, destacó.
Por su parte, Fabio Villarruel, abogado de la familia de Daniel e integrante de la Asociación Miguel Bru, señaló: “quedó descartado que Migone se haya quitado la vida, esto a partir de las declaraciones de los peritos Casano y Nons, que fueron los que hicieron la autopsia en su momento. Por otro lado, los testigos que hablaron el viernes dan cuenta de que acá puede haber una causa armada; Quedó claro el procedimiento totalmente irregular, un testigo que declaró el viernes llega al lugar del robo pero una vez que la policía ya estaba ahí. Además, no había mucha vinculación entre los elementos, porque es muy llamativo que un ladrón deje las cosas que quiso robar adentro de un auto”.
Y añadió: “en el inicio de la semana pasada sucedió algo que nos genera mucha preocupación, y son los testigos que estaban privados de su libertad cuando Daniel estuvo cautivo. Los relatos se construyen con lo que hay, y algunos de los testigos que estaban presos habían aportado durante la instrucción datos que eran relevantes, y que nos daban la posibilidad de hacer una reconstrucción más acabada dentro de lo posible. Pero llamativamente, estas personas que habían afirmado algunas cuestiones, empezaron a decir cosas diametralmente opuestas. Esto da cuenta de que los testigos pueden haber sido presionados, pero no tenemos como demostrarlo”.
“Confío plenamente en que los que están en el tribunal son gente capacitada, y no tengo más que apelar a la confianza de los miembros del tribunal. A las investigaciones las podemos nutrir con muchísimas cosas, además de los testigos, y por eso estamos confiados en que hicimos todo lo mejor que pudimos hasta ahora, y ojalá podamos honrar el compromiso que asumimos desde la Asociación Miguel Bru para con la causa”, concluyó el abogado.

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