Ailén Jara: «Los violadores viven mejor que cualquiera de nosotras dentro de la cárcel»
Marina y Ailén Jara, las hermanas condenadas por lesionar a quien denunciaron como su acosador, contaron a la prensa sus proyectos luego de ser excarceladas y confesaron que «es difícil» vivir cerca de «ese hombre», mientras su defensa volvió a cuestionar el fallo.
Las jóvenes fueron liberadas el martes último y ayer jueves brindaron una conferencia de prensa junto a su madre, Elena Salinas, su abogado, Isidro Encina e integrantes de la organización social que trabajó para dar a conocer el caso a la opinión pública.
«Hasta que no me halle a mí misma no puedo salir mucho a la calle porque no me adapto; es mucho contacto con el afuera. La libertad es como volver a empezar», reconoció Marina, de 21 años.
Las hermanas estuvieron más de 2 años detenidas, acusadas de «intento de homicidio simple en grado de tentativa» por herir con un cuchillo a Juan Leguizamón, vecino de ellas en Paso del Rey.
Las jóvenes contaron que Leguizamón las acosaba y se defendieron cuando, el 19 de febrero de 2011, intentó violar a Ailén amenazándola con un arma de fuego. El las denunció y ellas quedaron detenidas.
Leguizamón vive a una cuadra de la casa materna de las hermanas. «Me siento mal. El vive a la vuelta de mi casa y no nos gustaría verlo», expuso Marina.
Su hermana Ailén, de 21 años, cuando le preguntaron si Leguizamón debería ir preso respondió: «la cárcel no se la deseo ni a mi peor enemigo».
«Todos los violadores viven mejor que cualquiera de nosotras dentro de la cárcel. Tienen de todo, tienen más beneficios y libertades para que después salgan y hagan lo mismo», aseveró.
Las mujeres que viven situaciones «como la nuestra, que hablen, ya que ahora hay muchas organizaciones de mujeres que nos apoyan», alentó Marina.
«Nosotras tenemos la necesidad de ayudar a las demás por lo mismo que a nosotras nos han ayudado, y nos han hecho ver que no es eterno el encierro. Esa es nuestra meta», afirmó.
El martes, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Número 2 de Mercedes condenó a las hermanas Jara a 2 años, 1 mes y 21 días de cárcel como coautoras del delito de lesiones graves, pero dispuso su inmediata libertad por la «prisión preventiva» que sufrieron por más de dos años.
Ailén contó cómo vivieron el encierro en el penal bonaerense de Los Hornos. «Siempre me levantaba con ganas de salir al patio a tomar aire, y no podíamos», por eso «íbamos al colegio y trabajábamos, así se pasaba el día más rápido».
Salinas dijo que quiere que sus hijas «estén bien, tranquilas y que la vida continúe. Sé que nos va a costar mucho, pero vamos a poner todo lo mejor para la convivencia y para que el estado anímico de las chicas esté bien», manifestó.
El abogado defensor de las hermanas aseveró que «hay un sistema judicial que todavía no entiende qué es lo que está sucediendo con las mujeres» y cuestionó el fallo condenatorio del TOC 2 de Mercedes.
Encina había anticipado que apelará la sentencia «hasta llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, si es necesario».
El abogado consideró que el fallo de los jueces María Graciela Larroque, Marcos Barski y Fabián Brahim fue «salomónico, falaz, absurdo, carente de enfoque de género y corporativo» y aseguró que «ellas son inocentes».
El equipo de defensa de las hermanas Jara se completa con Eduardo Soares y Gabriela Conder, quien adelantó que esta semana definirán los puntos que sustentarán la apelación a la condena.
