San Nicolás: un caso de gatillo fácil de la Bonaerense llegó a juicio
Se trata del proceso iniciado contra el policía Gonzalo Kapp, acusado de asesinar por la espalda al joven Lucas Rotela en pleno centro de Baradero, el 12 de febrero de 2011. La querella denunció que desde la fuerza «ocultaron pruebas para encubrir el crimen». Este jueves comenzarán los alegatos.
El Tribunal en lo Criminal número 1 de San Nicolás, conformado por los magistrados Cristian Eduardo Ramos, María Belén Ocariz y Laura Mercedes Fernanda, lleva a cabo el juicio que comenzó ayer por el asesinato de Lucas Rotela, de 19 años.
Rotela, que trabajaba como peón de albañil y vivía en Baradero, recibió dos balazos de goma y uno de plomo el 12 de febrero de 2011, cuando se encontraba con dos amigos en la Plaza Colón de esa localidad bonaerense.
El policía acusado de matar al joven, Gonzalo Kapp, declaró ayer que «la escopeta la había cargado su compañero (Julián Cáceres) y que no sabía que tenía postas de plomo», por lo cual el abogado defensor Miguel Angel Arzagot pidió un careo entre su defendido y el otro efectivo.
Entre los testimonios más relevantes durante estas dos jornadas de juicio, se destacaron un perito balístico, un médico, un forense y otro planimétrico que trabajaron interdisciplinariamente.
Los cuatro especialistas coincidieron en que el disparo que recibió Rotela se efectuó directamente a la espalda y a una distancia menor a los 7 metros.
Además, declararon el padre, la madre y un hermano menor de la víctima, quienes contaron a los jueces que cuando Lucas llegó a la casa les dijo que le «había disparado la Policía por la espalda».
Gravemente herido, el joven fue trasladado al hospital local, donde murió más tarde cuando estaba por ser derivado a un centro asistencial de mayor complejidad, en General Pacheco.
Según sus familiares, luego del homicidio, funcionarios policiales a cargo de la investigación del hecho intentaron instaurar la versión de un enfrentamiento armado.
En este sentido, los abogados querellantes, Juan Andrés Begue y Dante Gabriel Morini, aseguraron durante la audiencia que desde la Bonaerense «ocultaron pruebas para encubrir el crimen».
Kapp está imputado por «homicidio agravado» y en caso de ser encontrado culpable podría recibir la pena de prisión perpetua.
El tribunal de San Nicolás retomará las audiencias este jueves por la mañana para escuchar a los últimos siete testigos, todos efectivos de la seccional de Baradero, y luego continuará con el alegato del fiscal Hernán Granda y de los abogados de cada parte.
