Las grandes cadenas de supermercados apuestan a ampliar el acuerdo de precios
El apoyo de la Asociación de Supermercados Unidos es clave para que el gobierno avance en una segunda etapa. Guillermo Moreno planteó bajar al 0,75% la comisión que se les cobra a comercios. Firme apoyo de los autoservicios chinos a los proyectos oficiales para morigerar los precios.
«Hoy se define todo”, dijo ayer martes, cerca de las 15, una alta fuente del supermercadismo nacional mientras ingresaba a una reunión en la que las grandes cadenas de supermercados abordarían dos temas: la ampliación del acuerdo de precios que vence el 31 de marzo y la implementación de la tarjeta para compras Supercard, impulsada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
En primer término, las grandes cadenas confirmaron que está casi cerrada la prolongación del acuerdo: «Si tenés que apostar, pones uno y ganas uno», explicó un representante de la Asociación de Supermercadistas Unidos (ASU), luego de una reunión que se prolongó hasta última hora de ayer. El apoyo de ASU es fundamental para que el gobierno dé vía libre a un nuevo período de precios controlados.
La intención de continuar ya la había adelantado el propio Moreno en la reunión de la semana pasada al decir que el acuerdo no tiene nada de malo y que era conveniente ampliarlo. Además, el secretario les comunicó a los empresarios que «continuar es un pedido de la presidenta». Detrás, los super chinos, que responden mayormente al funcionario, salieron a mostrar su respaldo a la ampliación del congelamiento y la instauración de la Supercard. «Moreno nos dijo que va a estirar el congelamiento hasta después de las elecciones», afirmó ayer Yolanda Durán, de la cámara Cedeapsa. En la misma línea, Miguel Calvete, de la Federación de Comerciantes Chinos (engloba a 19 cámaras), explicó que hay que extender por 90 días la medida del congelamiento en virtud de «evitar que las especulaciones negativas de empresarios, comerciantes y consumidores impacten negativamente sobre el acuerdo a medida que se va acercando el día sesenta».
Por su parte, Chen Da Ming, presidente de la Cámara de Autoservicios chinos Casrech, dijo que «estamos de acuerdo en continuar con el acuerdo, siempre y cuando los mayoristas se comprometan a no aumentar». El empresario manifestó que el acuerdo aumentó un 5% las ventas de esos comercios. Respecto a la tarjeta Supercard, Da Ming adelantó que en la última reunión del Consejo Directivo de la Casrech se analizó la posibilidad de instalar más postnet para que los comercios acepten la tarjeta. Según sus propios datos, en los casi 10 mil supermercados chinos que hay en todo el país, sólo el 30% está en condiciones de dar pagos con tarjeta.
En este escenario, fue clave para la continuidad del congelamiento el apoyo de ASU. Pero hay que considerar también el avance de la tarjeta de crédito que impulsa el secretario Moreno. Fuentes oficiales confirmaron a este diario que Moreno dobló la apuesta y pidió bajar aún más la tasa de ganancias de los bancos: el plástico le daría al sector financiero un 0,75% de las compras, en línea con lo que se percibe, por ejemplo, en los Estados Unidos. «
La CAME cuestiona a la banca
Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), dio cuenta de que los bancos percibieron durante 2012 casi $ 13 mil millones en concepto del cobro de comisiones, renovaciones y aspectos vinculados al uso de las tarjetas de crédito, a lo que sumaron otros 8300 millones por intereses. Las cifras surgen en medio de la implementación de la tarjeta para compras Supercard, que tendría como comisión para los bancos un 0,75%, en lugar del actual 3% que percibe el sector financiero por compras en los supermercados. En medio del debate, CAME consideró que «la transferencia de recursos desde las familias y empresas hacia los bancos que se produce por el abuso en las tasas y costos que cobran las tarjetas de crédito, es alarmante». Así, la entidad que conduce Osvaldo Cornide expresó su apoyo a la iniciativa del gobierno de lanzar una tarjeta de crédito para utilizar en supermercados y otros comercios, al entender que «abre el debate sobre el abuso que hacen los bancos en sus políticas de financiamiento al consumo». Según datos oficiales citados por la entidad, por compras con tarjetas en supermercados, los consumidores transfirieron casi 2000 millones de pesos en intereses a los bancos el año pasado.
