Crece la preocupación por el aumento de casos de Síndrome Urémico Hemolítico
BAHÍA BLANCA.- En los últimos dos meses y medios aumentaron en Bahía Blanca y la zona, los casos de Síndrome Urémico Hemolítico, igualando la cantidad que antes se daban en un año entero. Hubo que lamentar la muerte de un niño de 7 años.
Nos encontramos en verano y esta estación es más proclive para que aparezcan casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). Lo que nadie pensó es que se iban a producir, en Bahía y en la zona, tantos en tan poco tiempo. Cinco casos en los últimos 15 días que hacen a 12 en dos meses y medio, igualan el promedio anual que se venía dando. Por todo esto, la preocupación se incrementa y se reclama un mayor papel del Estado en esta difícil problemática que puede poner en peligro la vida de las personas que la padecen.
El portal local EcoDias dialogó con Miguel Caracciolo, titular de la Asociación para la Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico de Bahía Blanca (APRESUH). Al respecto, Caracciolo señaló que desde que se encuentran trabajando, nunca se habían dado tantos casos seguidos: “Habría que contabilizar por ejemplo dos meses y medio, quiero decir noviembre y diciembre del último año y la primera quincena de este año y en total suman doce casos. Lo que se viene sumando desde 2010, 2011 que fueron 12 casos en el año, ahora se dieron en dos meses y medio. Eso genera una cierta preocupación y además porque uno que está en el tema y que toma contacto con personas de otros lugares, también vemos que hay muchos casos en el interior de la provincia, en Córdoba, en Rosario y en la zona de Capital y Gran Buenos Aires también casos que no se conocen públicamente pero que los familiares se comunican con nosotros ya sea a través de la página o del facebook”.
Causas
De los últimos cinco casos de SUH, 3 son de personas de Bahía Blanca, uno de Carmen de Patagones y el restante de la localidad de Coronel Dorrego.
Acerca de las causas, Caracciolo relató que no se sabe a ciencia cierta como para poder identificar cuáles fueron: “Tenemos sospechas pero las sospechas a veces no sirven porque en realidad para ser serios tendríamos que tener los datos fehacientes, con los análisis hechos y corroborando de que la bacteria que se encuentre en el alimento, en el agua o en donde fuese, coincida con el del paciente. Como no hemos podido comprobar porque no tenemos muestras de todo eso, la verdad es que nunca se llega a determinar cuál es la causa”.
Sin embargo, hay otras causas más allá de las que residen en indicar el foco de contagio y éstas son las que refieren quizás a la falta de prevención de las personas pero fundamentalmente a la carencia de una fuerte política de Estado para realizar campañas con un objetivo, justamente, preventivo: “Las campañas están de parte nuestra y con el apoyo del periodismo pero lamentablemente eso no alcanza. Acá hay dos factores que son fundamentales del por qué de que esto se repita y son fundamentalmente el tema de que no hay prevención por parte de las autoridades gubernamentales a nivel nacional y provincial fundamentalmente. No hay ninguna campaña y tampoco hay el control que debería haber en los alimentos. El Código Alimentario es un código que está bien hecho y muy claro pero que lamentablemente no se cumple como se debiera cumplir”.
Ciudadanos de cuarta
Ante lo dicho anteriormente, Caracciolo agregó que por un lado no se le brinda a la comunidad las campañas de prevención que se merece como ocurre con cualquier otra enfermedad y, por otro lado, tampoco se controla y se termina con el llamado doble estándar de los frigoríficos: “El doble estándar es aquello de que un frigorífico que vende carne para exportación y que vende carne para el consumo interno, en la exportación hace los controles que debe y en el consumo interno no hace los controles por lo tanto parecemos ciudadanos de cuarta categoría. Hasta que no se tome conciencia de eso, lamentablemente los casos van a continuar, y en mayor o menor medida dependemos de la suerte de que haya más o menos casos”.
Caracciolo pidió por este medio tanto al intendente como al ministro de Producción bonaerense Cristian Breitensten, que efectivicen los contactos necesarios a nivel provincial y nacional con los respectivos Ministerios de Salud “para charlar este tema y para ver qué es lo que se puede hacer, qué está dispuesto a hacer el Estado en favor de evitar este tipo de enfermedades que justamente son evitables pero como no se hace nada siguen habiendo cada vez más casos y los pacientes son los que realmente pagan el costo de esta situación”.
A nivel local, Caracciolo destacó el trabajo de la Secretaría de Salud y del área de Bromatología municipal aunque, como puede verse, los esfuerzos parecen no alcanzar: “Hay que decir que lamentablemente la parte de Bromatología de la ciudad tiene solamente dos inspectores y con dos inspectores es muy difícil poder trabajar. Yo conozco cómo trabaja esta gente, la responsabilidad y las ganas que le ponen a la tarea pero lamentablemente no alcanza con dos inspectores, se necesitan por lo menos ocho o diez inspectores más como para empezar a tener un control un poquito más serio porque Bahía Blanca es grande y tiene muchísimos comercios que lamentablemente no pueden ser controlados porque no alcanza la gente y no se puede hacer magia”.

@24baires INCREIBLE!!!