Prueban con éxito estrategia para que los jóvenes se diviertan sin drogas ni alcohol
PARTIDO DE LA COSTA – La diversión adolescente puede prescindir del exceso de alcohol, drogas y sexo sin cuidado: a partir de esta convicción, el partido de la Costa puso en marcha una alternativa que este año, el ministerio de Salud de la Provincia, comenzará a implementar en otras ciudades bonaerenses.
“La idea es mostrarle a los jóvenes que existen formas de pasarla bien sin poner en juego la salud y la vida”, enfatizó el ministro de Salud, Alejandro Collia, quien estuvo presente junto al intendente de la Costa, Juan Pablo De Jesús, en una de las intervenciones a cargo de “Noctos, piloteá tu noche”, el programa que se implementa en ese distrito y que busca modificar los hábitos de riesgo en los boliches.
¿En qué consiste? Un equipo de 15 jóvenes recorre, desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana, la zona de boliches de las localidades de la Costa. Van en tres camionetas ploteadas con la estética de una disco. Ponen música, luces y proponen juegos de competencia: el Twister, donde emplean el cuerpo y el equilibrio; un Pictionary gigante, en el que se pone en juego la creatividad para comunicar con dibujos; un arco pequeño para patear penales, hilos para enredarse con otro y desenredarse en tiempo récord, además de juegos de ingenio y memoria.
Para hacer la convocatoria, ese grupo de jóvenes entrega durante la tarde en balnearios y peatonales folletería en la que se explica la propuesta. “Los adolescentes se sienten representados por sus pares, el mensaje de cuidado es bien recibido cuando viene de un igual y, además, a esa edad existe reticencia a todo lo que viene del Estado y al orden institucional”, explicó Facundo Nores, responsable de la dirección de Inclusión Juvenil del municipio de la Costa, a cargo de Noctos.
Además de folletos, los jóvenes que llevan a cabo el plan entregan preservativos para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual como el VIH. El equipo de Noctos está conformado por jóvenes capacitados por Defensa Civil y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación de modo que puedan intervenir en situaciones de crisis.
Saben hacer maniobras de resucitación cardiopulmonar, primeros auxilios y brindar contención en situaciones de violencia. Además, tienen contacto directo con los servicios de salud para acudir en caso de intoxicaciones.
Por otra parte, llevan un alcoholímetro para hacer pruebas voluntarias de alcoholemia. Aquellos que dan cero de alcohol en sangre reciben remeras y otros premios.
“Es notable cómo los chicos se enganchan y como se divierten, lo que demuestra que es posible pasar una buena noche sin excesos, con lúcidez para conversar, decir cosas ocurrentes, conocer gente y compartir con otros sin riesgos innecesarios”, destacó Collia.
QUÉ SE EVITA
Accidentes cerebrovasculares, hemorragias digestivas, desvanecimientos, estados de coma son sólo algunos de los riesgos que los adolescentes evitan si aprenden a divertirse sin alcohol y otras sustancias psicoactivas.
Es que a esa edad la propensión a sufrir consecuencias son mayores que en la adultez. Además, los especialistas aseguran que el alcohol provoca más daños al cerebro en desarrollo de los adolescentes de lo que se solía creer, y les causa unas lesiones significativamente mayores que al cerebro de los adultos.
Los jóvenes aguantan más tiempo bebiendo y también dañan más sus funciones cognitivas. Una zona afectada es el hipocampo, que resulta crucial para la memoria y el aprendizaje.
Pero esto no es todo: la disminución de los reflejos y de las capacidades psicomotrices bajo los efectos del alcohol son motivo frecuente de choques vehiculares y hechos de violencia.
Hace una semana Collia pidió a los padres “colaboración y diálogo, para que la familia sea el primer espacio en el que se cuide de los adolescentes y se hable de los riesgos que entrañan los excesos y las adicciones”.
