Provincia rechazó la reforma de Salud Mental que impulsa Nación

La administración bonaerense cuestionó el proyecto enviado al Senado y advirtió que algunos de los cambios pueden significar un retroceso en materia de derechos, internaciones y atención.

La Provincia rechazó la reforma de la Ley de Salud Mental impulsada por el Gobierno nacional y cuestionó la forma en que se lleva adelante la discusión. Desde la cartera sanitaria bonaerense señalaron que se trata de cambios que tendrán impacto directo sobre los sistemas de salud de todo el país y reclamaron que todas las jurisdicciones participen de un mismo debate.

El Gobierno nacional busca modificar la Ley de Salud Mental y de Prevención contra la Tortura. Entre otros puntos, propone cambios en los criterios de diagnóstico, las condiciones para las internaciones y externaciones y la posibilidad de que las internaciones se realicen también en hospitales especializados en psiquiatría y salud mental.

Desde la Provincia cuestionaron que el Ministerio de Salud nacional convoque a las jurisdicciones por separado y mediante reuniones virtuales. “No se puede buscar legitimar una reforma sin consenso dividiendo a las provincias en grupos. Necesitamos sentarnos todos en una misma mesa, conocer las diferentes posiciones y discutir seriamente qué sistema de salud mental queremos para nuestro país”, señalaron.

Uno de los principales puntos de conflicto está en las internaciones. La iniciativa reemplaza el actual criterio de “riesgo cierto e inminente” por el de “riesgo grave de daño para la vida o la integridad física”, amplía las situaciones que pueden justificar una internación involuntaria y modifica quiénes pueden disponerla. Además, elimina la prohibición de crear nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones monovalentes.

En ese marco, la administración bonaerense advirtió que algunas de las modificaciones pueden significar un retroceso respecto de los avances alcanzados en materia de derechos humanos, abordaje integral de la salud mental y acceso a la atención. “Nación busca avanzar con una reforma cuestionada por quienes después tendremos la responsabilidad de implementarla en nuestros territorios”, remarcaron.

El rechazo bonaerense también se da en un contexto de creciente demanda de atención en salud mental. Frente a ese escenario, desde la cartera sanitaria plantearon que la prioridad debería estar puesta en fortalecer la capacidad de respuesta. “Hoy necesitamos inversión, más equipos, más servicios y mayor capacidad de respuesta. Esa debería ser la prioridad”, sostuvieron.

La Provincia manifestó su disposición a discutir cambios que permitan mejorar el funcionamiento del sistema, pero reclamó que una reforma de esta magnitud se construya con evidencia sanitaria, participación de las jurisdicciones y consensos amplios, preservando los derechos alcanzados y garantizando mejores respuestas para las personas que necesitan atención.