Nuevo recorte en Educación: topes a las asignaciones por hijo

Apuntará a equiparar a la Provincia con la Nación: no podrá cobrarla el grupo familiar que perciba más de 14 mil pesos mensuales o si alguno de sus integrantes tiene un salario mayor a 7 mil pesos, en todo concepto. También alcanza a los cónyuges, con similar modalidad. A horas del inicio de las discusiones paritarias, un nuevo conflicto asoma en el horizonte educativo.
Un nuevo frente de conflicto parece avizorarse entre los trabajadores de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires (DGCyE), y los funcionarios de esa cartera –comandados por Nora De Lucía–, ya que  a partir del 1º de marzo de este año 2013 se implementarán topes en las asignaciones por hijo, de las cuales se podrá ser beneficiario en tanto y en cuanto los ingresos del grupo familiar no sean mayores de 14 mil pesos al mes –sumados madre y padre– o alguno de los integrantes del mismo no perciba más de 7 mil pesos mensuales, en todo concepto.

La medida, que apunta a equiparar en Provincia lo anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a nivel nacional, allá por mediados de septiembre de 2012, también incluye el salario percibido por el eventual cónyuge que, en caso de ser mayor a 7 mil pesos al mes o si, sumado al de su compañero/a, supera los 14 mil mensuales, también se verán imposibilitados de cobrar la asignación.

Esto generará, sin lugar a dudas, un nuevo foco de conflicto en la ya golpeada relación entre los agentes de la administración pública provincial, puntualmente los trabajadores de Educación, y los funcionarios que encabeza la nombrada De Lucía, quienes ante la amenaza de “reordenamiento” de las bonificaciones –llámese quita o reducción en viáticos y horas extras– en el transcurso del año pasado, mantuvieron una retención de tareas y una toma ministerial que se extendió durante prácticamente dos semanas.

El objetivo inicial era implementar estas medidas –que simbolizan un claro recorte en el gasto de la DGCyE–, desde el 31 de enero del corriente año, pero la imposibilidad técnica de desarrollar esta nueva modalidad “atrasó” la realización de las mismas hacia fines de febrero y, por ende, se observarán en los recibos de sueldo del 1º de marzo.

Esta situación de recorte viene de la mano de la modificación de la estructura que, de hecho, se implementa desde fines del año pasado en la DGCyE: se eliminaron las Subsecretarías de Recursos Humanos y de Gestión Educativa, encabezadas por Claudio Crissio y Nora Estrada, respectivamente, y se mantienen las de Educación y Administrativa, que presiden Carlos Gianella y Walter Carbone, respectivamente.

La Subsecretaría de RRHH será absorbida por la Subsecretaría Administrativa, y su titular, Claudio Crissio, ya cumple funciones como presidente del Consejo General de la DGCyE, ocupando un cargo de virtual viceministro, mientras que la Subsecretaría de Educación hará lo propio con la de Gestión Educativa, y de la marplatense Nora Estrada, quien mantiene una tirante relación con De Lucía, nada se sabe sobre su futuro, que es aún incierto.

Esta reestructuración ministerial –cuya ampliación había sido creada a principios de 2012, en los inicios de la eyectada gestión de Silvina Gvirtz– implicará un ahorro para la Dirección de Escuelas de unos 800 mil pesos mensuales, de acuerdo a cálculos del año pasado, aunque en rigor de verdad la misma aún no pasó el filtro legal necesario del Senado bonaerense, presidido por el kirchnerista Gabriel Mariotto.