Piden exámenes más severos para renovar el carnet de conducir después de los 65 años
Numerosos accidentes de tránsito tendrían relación con efectos del Parkinson y el Mal de Alzheimer. La propuesta fue hecha por la Fundación para el Desarrollo de las Neurociencias (Fundanec).
Las personas de más de 65 años que renueven su licencia de conducir deberían ser sometidos a controles específicos que permitan detectar problemas de Alzheimer o Parkinson, opinó hoy una entidad que investiga trastornos neurológicos.
La propuesta fue hecha por la Fundación para el Desarrollo de las Neurociencias (Fundanec), de La Plata, tras destacar que según registros oficiales en la provincia de Buenos Aires, casi 700.000 personas de más de 65 años manejan algún tipo de vehículo y casi el 20% de los mayores de 70 mantienen vigente el carné de conducir.
Además, en la Argentina los accidentes viales en los que intervienen personas mayores de 64 años constituyen el 10% del total de siniestros, de acuerdo con un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
«Es necesario mejorar los controles para reducir los accidentes de tránsito en los que aparecen involucradas personas mayores», destacó el presidente de Fundanec, Diego Sarasola, en un comunicado.
El experto sostuvo que es necesario «contemplar en los trámites habilitantes para el manejo la realización de estudios médicos para detectar alteraciones en memoria u otras capacidades que pueden afectar el manejo».
«Enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson pueden provocar alteraciones en la memoria y en la capacidad de reacción, manifestaciones que resultan peligrosas mientras se comanda un vehículo», remarcó.
Sarasola explicó que «conducir un vehículo es una tarea mental sumamente compleja, aunque la mayoría de la gente lo perciba como algo sencillo».
«Al manejar se activan diversas y numerosas áreas cerebrales para poner en funcionamiento la atención, la memoria de trabajo y la velocidad en el procesamiento de información, entre otros aspectos», ilustró.
Detalló que el conducir se despliegan otras funciones como las visoespaciales, de distinguir por medio de la vista la posición relativa de los objetos; las ejecutivas, o sea la toma rápida de decisiones de organización, planificación y ejecución de la acción y la orientación espacial, y se ponen en juego la agudeza visual y el funcionamiento motor.
«A analizar los motivos de los accidentes, surge una diferencia entre los diversos grupos etarios. Mientras los conductores jóvenes, producen accidentes frecuentemente debido a la inexperiencia o a conductas de riesgo, los conductores en mayores los producen generalmente por problemas en percepción, lentitud de respuesta o fallas de atención», precisó el director de Fundanec.
De acuerdo con la ley vigente, las personas de entre 65 y 70 años de edad deben renovar la licencia de conducir cada dos años. Y en ese trámite deben rendir examen teórico con excepción del curso de manejo.
Con más de 70, la obligación es renovar anualmente pero, destacó Sarasola, «la revisión médica que se exige nada dice de controles sobre patologías que derivan en reducción de la atención durante la conducción, problemas de memoria y ubicación en tiempo y espacio».
Fundanec elaboró una serie de signos que deben despertar la alarma de familiares del adulto mayor que maneja, como por ejemplo, el exceso de velocidad o manejo muy lento; la falta de respeto por señales de tránsito y/o semáforos; el manejo por el medio de la calle; las maniobras bruscas, las distracciones al momento de conducir y los frenos bruscos inesperados, en medio de la calle, sin explicación aparente.
Según los especialistas para valorar las habilidades de manejo vehicular, se debe contar con una evaluación completa que incluya un examen neurológico, el historial de manejo proporcionado por un familiar o cuidador y una evaluación de capacidades cognitivas.
