La Plata prepara la llegada del nuevo año con tradicional quema de muñecos
La quema de los momos se realiza desde la década del 50. Más de 100 momos se emplazan en los diferentes barrios de la capital provincial, esperando ser quemados en las primeras horas del 1° de enero. La profecía maya, la pelea gobierno-Clarín, el Gangnam Style y AngryBirds entre los más elegidos. También se destacan los Simpsons y Batman.
Cuando en el año 1950, un grupo de vecinos de la esquina de 10 y 40 construyeron un muñeco que representaba a un jugador de Defensores de Cambaceres para homenajear el campeonato invicto obtenido por ese club, nunca se imaginaron que estarían comenzando una tradición que ya trascendió los límites del país y que produjo la intervención de varios antropólogos, sociólogos y cineastas para intentar explicar la comunión vecinal a la hora de construir y quemar los momos en un ritual que ya es marca registrada de la capital bonaerense.
Desde varios meses antes, niños y adultos de los diferentes barrios platenses comienzan a diseñar el muñeco que lucirá en la esquina. Piensan el material que utilizarán, principalmente maderas, alambras, cartones y diarios y el espectáculo con el que amenizarán la espera hasta que el fuego reduzca a cenizas tanto esfuerzo, horas de trabajo y dinero invertido.
Generalmente, los más chicos son los encargados de cortar la calle y pedir monedas a los automovilistas para poder adquirir la cohetería que se colocará dentro del momo, mientras los mayores ultiman los detalles de pintura al ritmo de alguna canción de moda para que ningún detalle se pase por alto. También es común que se coloquen carpas cerca del muñeco para “cuidarlo” durante las noches y evitar roturas o quemas antes de tiempo, aunque no hubo muchos episodios en tantos años.
Desde fines de la década del 90, la municipalidad de La Plata y una conocida FM premian con dinero al muñeco ganador que, ahora es votado por los vecinos mediante mensajes de texto, para hacer la elección más democrática.
Con los años, la tradición se ha ido expandiendo a distritos vecinos a la capital provincial, así como otros más lejanos, pero nunca pudo “pegar” tanto en la gente como en el ciudadano platense, para quien el rito de “la vuelta a la ciudad” durante la tarde del 31 de diciembre para ver muñecos, como la quema luego de las 0.00 horas ya es parte de una “obligación más que rutina” desde hace más de medio siglo.

