Textilana echa a una trabajadora cada 2 días: ya hubo 80 despidos
MAR DEL PLATA-El nuevo sistema de producción en la fábrica reforzó la precarización. Los dueños las obligan a renunciar. “Se trabaja con miedo”, reconocen. Se realizó una jornada de protesta con trabajadores de la Boston y Havanna, también en conflicto.
La maniobra es cotidiana. Cada dos días, al término de la jornada laboral, los dueños de la planta de Textilana, donde se produce la indumentaria de la reconocida marca “Mauro Sergio”, llaman a la oficina a una empleada y la obligan a renunciar. En pocos meses, con distintas maniobras, se concretaron más de 80 despidos.
Los últimos 30 casos se dieron en menos de dos meses. A principio de julio el número de trabajadores despedidos ascendía a 50. Hoy, en el comienzo de septiembre, la cifra supera los 80, según informaron a QUÉ Digital desde la comisión interna de la fábrica luego de una jornada organizada en la puerta de la planta para visibilizar la situación y reclamar el cese de los despidos.
A dicha jornada solidaria, que se realizó este miércoles por la tarde, además de un grupo de trabajadores de Textilana, se sumaron también empleados de la empresa Havanna, que también atraviesa una difícil situación, y los trabajadores de la cadena de confiterías Boston, que mantienen hace casi 100 días la toma de las dos sucursales en Mar del Plata y sufrieron el despido de prácticamente todo el personal.
Despidos Textilana
Trabajadores de Textilana, Havanna y La Boston realizaron una jornada frente a la fábrica (Foto: comisión interna Textilana)
En Textilana, “todos los días están despidiendo a alguien, esto no han parado en ningún momento”, alertaron desde la comisión interna de la fábrica. La precarización laboral dentro de la fábrica de la que salen al mercado nacional y al exterior la clásica indumentaria que se vende bajo la reconocida marca “Mauro Sergio” no hizo más que agravarse en el último tiempo.
Desde hace un tiempo la empresa está imponiendo un nuevo sistema de producción por “celdas”, que apunta a mantener la producción pero con menor cantidad de trabajadores: quienes ya están dentro de este sistema están obligados a producir cada una el trabajo de tres y a realizar una multiplicidad de tareas.
Esta situación llevó a que se intensificaran los ritmos de trabajo y reforzar la excusa de la patronal para sostener que “sobra” una parte de los trabajadores debido a que su producción es realizada por otros.
