El dólar continúa subiendo y ya alcanzó los $20,88
El aumento del precio genera una brutal incertidumbre y preocupación en quienes tomaron créditos hipotecarios, ya que los préstamos se otorgan en pesos y los inmuebles se valúan en dólares.
El escenario es complicadísimo: se ajustan los precios en pesos de los productos importados; se genera una suba en una parte importante de los precios en pesos de productos y servicios; se ajusta el combustible hacia arriba y se traslada a preciso de góndola; provoca una transferencia de recursos de asalariados hacia el sector de mayores recursos.
La disparada del dólar tomó de rehén a gran parte de los argentinos. Esta semana se produjo un parate en el mercado inmobiliario por la fluctuación del dólar.
Cabe destacar que los créditos son en pesos y los inmuebles están valuados en dólares, con lo cual, quienes tomaron créditos hipotecarios precisan aún más dinero para poder comprar. El problema inmediato posterior es para quien se encuentra endeudado en dólares.
El Banco Central aumentó en 300 puntos básicos su tasa de política monetaria, desde 27,25% a 30,25%, luego que la cotización del dólar se disparara a las nubes.
Llegó a un récord de 21,10 pesos. Ante la intervención, logró frenar la suba y bajó a 20,88 pesos.
Los analistas coinciden en que la tendencia alcista del dólar se mantendrá. Lo que no pueden precisar es cuándo ocurrirá ni cuándo frenará. La retroalimentación entre el precio del dólar y la galopante inflación generan un escenario complicado.
En este escenario de incertidumbre, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le echó más leña al fuego al afirmar que los argentinos «no estamos acostumbrados a la flotación» del dólar, y pidió “ponernos menos nerviosos cuando se mueve el tipo de cambio».
