Kicillof busca financiamiento para la Provincia y explora la vía China

El cambio de rol del país en la geopolítica con la llegada de Alberto Fernández a la presidencia y los aceitados vínculos del futuro gabinete de Axel Kicillof con los emisarios chinos favorecen la posibilidad de que la Provincia busque acuerdos con el gigante asiático. La idea es conseguir financiamiento “para el desarrollo productivo” a mediano y largo plazo.

Una de las obsesiones de Axel Kicillof y su equipo económico pasa por conocer a fondo los números de la Provincia que comenzarán a gobernar a partir del 10 de diciembre. A grandes rasgos ya tenían un diagnóstico de la (complejísima) realidad que les dejaría Mauría Eugenia Vidal incluso antes de terminar la campaña, pero otra cosa bien distinta es conocer las cuentas y los detalles finos como los niveles de ejecución de distintas obras y presupuestos concretos o la magnitud de las deudas, por caso, con los proveedores privados del Estado. Allí radica uno de los puntos más sensibles de la transición, donde más foco se está poniendo, según confiaron a Diagonales. Pero a falta de poco más de 30 días para el traspaso del mando, el próximo gabinete (en formación por estas horas) ya tiene claro el trazado de dos líneas de acción: lo que entienden hay que resolver de forma urgente (la emergencia social, de salud y laboral de buena parte de los bonaerenses) y aquello para proyectar a mediano plazo y que no puede achacársele únicamente a la gestión saliente. En especial, la infraestructura necesaria para desarrollar productivamente la Provincia. Y allí es donde entra en juego la activación de los vínculos con China, en búsqueda de financiamiento.

Según pudo averiguar Diagonales, los créditos productivos que podría otorgar el gigante asiático son una salida posible que ronda en las cabezas del equipo económico de Kicillof para resolver el atraso en la infraestructura de la provincia y concretar el “desarrollo productivo” prometido durante la campaña. Es una jugada osada en tanto China tiene un cupo limitado a la hora prestar, sumado a que rara vez firma convenios con provincias más allá de los que firma con los estados nacionales. Pero los vínculos de buena parte de su equipo económico, que cultivó una estrecha relación con la embajada y los emisarios políticos y económicos hasta 2015, cuando formaron parte de la administración nacional, facilitarían las gestiones.

Por eso, una vía posible es explorar lo que ya consiguió Gerardo Morales en Jujuy, quien firmó este año un convenio con el Ministerio de Comercio de China para la ampliación de las plantas fotovoltaicas Cauchari Solar y la construcción de una línea de alto voltaje en toda la Puna.

“Lo pensamos más como financiamiento de largo plazo, en infraestructura. Nuestro foco está orientado hacia las grandes obras que no se hicieron o quedaron sin ejecutar. Si uno analiza los distintos presupuestos de la provincia, salvo en 2017, todo eso quedó en la nada”, explicó a Diagonales uno de los miembros del probable equipo económico de Axel que tuvo mayores responsabilidades en las negociaciones con China durante el segundo mandato de Cristina Kirchner.

Poco antes de la transición, la idea de los encargados de negociar era avanzar ya desde este mes, pero finalmente se optó por esperar al cambio de gestión y tener más a mano la realidad de las cuentas provinciales. Hay, por lo pronto, una serie de créditos con fondos multilaterales de crédito que tomó la provincia durante la gestión de Vidal a los que la oposición en el senado provincial logró incorporarles obras de infraestructura a cambio de aprobar el endeudamiento. “Hay muchas de esas obras prácticamente sin ejecutar, y lo primero va a ser ponerlas en marcha”, advirtieron.

Si bien la relación entre el Estado argentino con China se enfrió a partir de la llegada al poder de Mauricio Macri, muchos dirigentes del anterior gobierno que se irán a provincia a partir de diciembre que mantuvieron lazos firmes. De hecho, varios comisarios políticos chinos en el país hasta pidieron a ex funcionarios interceder ante la administración de Cambiemos para que destraben créditos aprobados antes de 2015.

Hay un crédito, por caso, de unos mil millones de dólares que estaba listo para ejecutarse a fines de 2015 para mejorar la infraestructura hospitalaria en todo el país, que el macrismo congeló.

Según contaron a Diagonales, hay viento a favor para que esa relación volverá a activarse. Existen varias razones, pero una fundamental: al salir de la órbita de países obedientes de las directivas de EEUU, los chinos vuelven a tener un interés geopolítico en argentina. “Eso facilita claramente la tarea”, sostuvieron desde el entorno del ex ministro, que también podrían asumir un rol en las negociaciones que encare el propio estado nacional.

Fuente: Diagonales

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