Bahía Blanca: detuvieron a un hombre por grooming

Es un delito que se refiere al acoso sexual a menores de edad vía internet. El empresario José María Faraoni fue detenido en la puerta de un hotel de Coronel Suárez. La detención policial fue preventiva: lo apresaron cuando esperaba a un adolescente, a quien había contactado por la web.

Decir “grooming”, en nuestro país, es referirse a un tipo de delito: el acoso sexual a menores de edad vía Internet. La palabra «grooming» es un vocablo de habla inglesa y se vincula al verbo «groom», que alude a conductas de «acercamiento o preparación para un fin determinado». Tipificado y penalizado por el Código Penal –el Senado lo aprobó a fines del año pasado-, se trata de un delito de acción privada que sin una denuncia previa «del damnificado, es decir el menor, o del tutor del damnificado, los fiscales y los jueces no pueden avanzar».

En Bahía Blanca podría darse el primer caso de “grooming” del país. Así lo explicó el titular de la UFIJ Nº 14 Especializada en Delitos Sexuales de la Fiscalía General de Bahía Blanca, Mauricio del Cero, quien confirmó que un hombre de 52 años identificado como José María Faraoni fue detenido en la puerta de un hotel de Coronel Suárez. La detención policial fue preventiva: lo apresaron cuando esperaba a un adolescente, a quien había contactado por la web.

Del Cero explicó que Faraoni, empresario de Bahía Blanca, no está acusado de pedofilia sino de un delito cuya persecución penal tiene por objetivo «evitar justamente que se cometa el abuso sexual a menores». Y agregó: «La pedofilia no se consumó, por eso es `grooming`, que es como se denominan las maniobras para acercarse a un niño o adolescente, con finalidad de abusar o tener un encuentro sexual con él».

El caso judicial se puso en marcha el sábado pasado por la tarde en la localidad de Coronel Suárez, cuando la madre de un adolescente de 14 años revisó el celular de su hijo. Estaba preocupada, según dijo, por su “comportamiento extraño”. En el teléfono descubrió un historial de conversaciones de su hijo con un desconocido iniciado el 27 de diciembre pasado, que incluía una serie de ofrecimientos del mayor a cambio de favores sexuales, y que terminaban con una cita, ese mismo día a las 3 de la tarde, en un hotel alojamiento de la localidad. Guiada por estos mensajes, la mujer dio aviso a la policía.

«La policía no tuvo más que ir a la hora pactada y detenerlo. Porque, además, en las conversaciones de chat, este señor le pasó su teléfono celular, que es el mismo que tenía en su poder al momento de la detención policial, con lo cual hay pocas dudas sobre la identidad del autor», dijo.

El grooming suele comprender aquellas conductas ejecutadas «on line» por adultos para ganar la confianza de menores o adolescentes. En general, según opinan los especialistas, los “groomers” construyen una identidad falsa, fingiendo «buena onda», empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de concretar un abuso sexual.

De acuerdo a lo que establece el Código Penal, el delito del “grooming” hace referencia a “la utilización de medios electrónicos destinados a ejercer influencia sobre un menor para que realice prácticas sexuales explícitas o actos con connotación sexuales».

También establece un arco de penas de cuatro meses a seis años de prisión cuando «el material pornográfico obtenido» por la conducta referida «sea utilizada para obligar al menor a hacer o no hacer algo en contra de su voluntad».

El fiscal está juntando pruebas para elevar la acusación sobre el detenido. Por el momento, le tomó declaración y el empresario recuperó su libertad, por tratarse de un delito excarcelable, pero continúa sometido a investigación. Del Cero reveló además que hay una segunda presunta víctima de Faroni por el mismo delito, un adolescente amigo del primero a través del cual el hombre lo habría contactado también por las redes sociales y con el mismo objetivo. Sobre esta hipótesis, el fiscal agravaría los cargos contra el empresario bahiense.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Infojus