Cuando la exclusión social se planifica

La educación es un derecho humano inalienable, y el Estado debe velar porque ese derecho no se conculque, es decir, para que nada ni nadie lo infrinja o vaya en su contra. Claro, estamos de acuerdo, pero ocurre que es el propio Estado quien está tomando decisiones políticas que atentan contra derechos universales. Si un gobierno elige cerrar escuelas en vez de construirlas, es porque tiene pensado usar esos ladrillos en cárceles.

La gobernadora María Eugenia Vidal cerró 8 establecimientos educativos del Delta, luego, como no le alcanzó, planea cerrar otras 39 escuelas rurales de la Provincia de Buenos Aires, lo que podría dejar fuera del sistema educativo a unos 80 chicos y chicas a escasos días del inicio de clases.

Este gobierno provincial, al igual que el nacional, mientras estaba en campaña, prometió mejorar los sueldos a docentes, edificar escuelas, traer al país sistemas infalibles que harían de nuestros niños y niñas los líderes del mañana que tanto necesitamos. Mintieron con descaro, y eso, a diferencia de algunas de mis apreciaciones en estas líneas, es un hecho fáctico, no una opinión.

Nadie en el gobierno de María Eugenia Vidal realizó un trabajo serio que dé cuenta de los por qué ante la falta de alumnos en las casi 40 escuelas que pretenden cerrar. Porque ese fue el justificativo del director general de Cultura y Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny: en un intento por morigerar el impacto de esta medida dijo que algunas de esas escuelas no tenían alumnos matriculados. Lo que no dijo aunque lo sabe es que van a cerrar escuelas a las que concurren entre 5 y 10 alumnos, quizá pocos para los parámetros de escuelas atiborradas que tiene la provincia, pero lógico para escuelas rurales.

Quizá el adjetivo RURAL que califica al sustantivo ESCUELA, no es suficiente información para entender que esos establecimientos se crearon justamente para equiparar derechos: los niños y niñas que viven en sitios alejados también deben tener la oportunidad de recibir educación pública y gratuita como los que viven en las ciudades.

Resulta evidente que quienes concurrían a los jardines rurales, primarias y el secundario para adultos que Vidal quiere cerrar, no necesariamente podrán asistir a otros establecimientos, por el traslado de kilómetros diarios, cuestiones socioeconómicas y por la fecha en la que toman esta decisión repudiable.

También resulta evidente que esto es sumamente inequitativo, que marca un hito horrible en nuestra historia. Venimos de un gobierno que edificó más de 1700 escuelas, y ahora debemos padecer al gobierno que, además de hambrearnos, exprimirnos los bolsillos, dejarnos sin trabajo y reprimirnos hasta la muerte en las protestas, ahora decide arrancarles a muchas familias un derecho básico, que debería garantizar.

Esto es Cambiemos, esto es María Eugenia Vidal, este es el proyecto que los impulsa, la exclusión social que planifican y ejecutan. Y si de verdad no ves nada de esto, empezá a dudar de tus ojos.

Fuente: María José Sánchez / 24baires.com

Copyright © 2012 24 Baires. Todos los derechos reservados.
           Acceso   |   Webmail
Director: Carlos Vazquez