Abuelas pidió 10 años de prisión para el apropiador de la Florencia Reinhold

madres-abuelas-circuito-campsEl organismo querellante en la causa requirió al Tribunal Oral Federal 5 que condene a diez años de prisión a Juan Carlos Lavia, el médico que crió como propia a Florencia junto a su esposa Serafina Marchese, para quien pidió una pena de ocho años de cárcel.

La querella de Abuelas de Plaza de Mayo pidió hoy condenas de hasta diez de cárcel para los tres acusados por la apropiación de la nieta recuperada Florencia Reinhold Siver.
El organismo querellante en la causa requirió al Tribunal Oral Federal 5 que condene a diez años de prisión a Juan Carlos Lavia, el médico que crió como propia a Florencia junto a su esposa Serafina Marchese, para quien pidió una pena de ocho años de cárcel.
Para el médico que firmó la falsa partida de nacimiento, Francisco De Luca, Abuelas pidió una pena de seis años y seis meses de prisión.
Tanto para Lavia como para De Luca se pidió la inhabilitación de su matrícula médica.
«Hay un interés colectivo» en el juicio porque «es una forma de garantizar que los hechos que aquí se juzgan no vuelvan a repetirse» y así se «consolide la construcción de la memoria colectiva en nuestro país», inició el abogado Alan Iud el alegato final.
El letrado remarcó que «la conducta se desplegó por más de 33 años» hasta que la víctima recuperó su identidad por un examen de ADN.
Los acusados «sabían que había nacido en esas circunstancias, siempre fueron conscientes de su obrar ilícito», agregó el abogado.
Reinhold Silver nació por cesárea en el Hospital Naval cuando su madre estaba secuestrada en la ESMA y 15 días después fue entregada al matrimonio que la crió como propia.
Iud remarcó que «hubo ceguera voluntaria» porque los acusados «comprendieron la gravedad de su conducta y guardaron silencio 21 años sobre las fuertes sospechas de que fuera hija de desaparecidos». La querella pidió que sea considerado delito de lesa humanidad.
Los padres biológicos de la nieta recuperada, Marcelo Reinhold y Susana Siver, estuvieron cautivos en el centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA y desde allí la madre fue llevada al hospital para la cesárea.
Luego tanto la mamá, Susana Siver, como la beba volvieron al centro clandestino de detención y estuvieron juntas once días, según testimonios de sobrevivientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: InfoJus