En el quinto juicio contra el represor Menéndez, la fiscalía pidió perpetua

menendez2El fiscal Facundo Trotta solicitó la máxima condena para el jefe del III Cuerpo del Ejército por el secuestro y el homicidio de tres militantes de la JUP ocurrido en junio de 1976. Lo acusó de planificar, dar la orden y proporcionar «las herramientas necesarias para lograr la impunidad de sus ejecutores».

El multicondenado Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del III Cuerpo del Ejército, volvió a pedir asistencia médica y pidió retirarse de la sala. Un nuevo pedido de sentencia cayó sobre su figura solitaria y envejecida. El fiscal general subrogante Facundo Trotta, tomó la palabra y pidió la pena de prisión perpetua ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de Córdoba. En su alegato, lo consideró autor mediato en el secuestro y homicidio de los militantes de la Juventud Universitaria Peronista Jorge Manuel Diez, Ana María Villanueva y Carlos Delfín Oliva, ocurridos el 2 de junio de 1976. “Una vez más se demostró que fue Menéndez el que dio las órdenes para los asesinatos de los militantes. Este juicio no descubrió nada nuevo sino que confirmó que Menéndez era la máxima autoridad en la represión cordobesa”, explicó Trotta a Infojus Noticias. Por estos hechos, en marzo de 2012, ya fueron condenados a ‘prisión perpetua’ tres ex agentes del Comando Radioeléctrico de la Policía de la provincia de Córdoba.
Para el fiscal, hubo varios puntos a destacar en este juicio abreviado, que transcurre en paralelo al Megajuicio de La Perla. “En primer lugar, que Menéndez presidía reuniones con los jefes de la represión en policía y ejército, en una mesa chica donde bajaba línea sobre la fijación de blancos y de enemigos entre los que se destacaban estudiantes, sindicalistas, y militantes políticos del PRT-ERT y el peronismo, entre otros”, dijo y contó que, a diferencia de otras ciudades, en Córdoba no se quemaron los archivos que permitieron identificar los memorándums.
Por otro, Menéndez aseguró una continuidad en la lucha “antisubversiva” que, años antes, había iniciado la policía provincial. “Como máximo jefe destaca la labor represiva y los alienta a que sigan haciendo lo que venían haciendo, aunque ahora bajo su mando. Queda claro, entonces, cómo dieron apariencia de legalidad a la ilegalidad en la justificación de la muerte poniendo a los delincuentes terroristas como enemigos de la patria y a las fuerzas de seguridad como solución final”, destacó y luego precisó que, en el contexto de las muertes de Diez, Villanueva y Delfín Oliva, también existieron otros enfrentamientos fraguados.
«Estamos juzgando al ideólogo de ese hecho, al que lo planificó, tomó la decisión, dio la orden y proporcionó las herramientas necesarias, no sólo para llevarlo a cabo sino además para lograr la impunidad de sus ejecutores», concluyó Trotta en su alegato ante los jueces José Vicente Muscará, Juan Carlos Reynaga y Mario Eugenio Garzón. Trotta hizo hincapié en «la extensión del daño» provocado por el imputado, que surgía de los testimonios de los familiares de las víctimas, a quienes los hechos «les cambió la vida», «y la función reparadora que estos juicios cumplen para ellos».
Si Menéndez es encontrado responsable de estos hechos, sumaría su 12ª condena. El ex jefe del III Cuerpo del Ejército cuenta siete condenas a reclusión perpetua, dos de prisión perpetua, una de 20 años de prisión y otra de 12 años. De todas ellas, tres condenas a reclusión perpetua ya se encuentran firmes.

Tres condenados en 2012 por estos hechos

De acuerdo a los datos que constan en el auto de elevación a juicio, los tres militantes de la JUP se encontraban en la intersección de Caraffa y Octavio Pinto, en la ciudad de Córdoba, en la mañana del 2 de junio de 1976, y al advertir la presencia policial escaparon en un automóvil pero a pocas cuadras fueron interceptados y trasladados a una zona descampada, donde fueron fusilados.
Como era habitual en las comunicaciones oficiales del régimen dictatorial, el hecho fue informado como un «enfrentamiento» contra un grupo de subversivos. El 26 de marzo de 2012, el Tribunal condenó a prisión perpetua a los autores materiales, los ex integrantes del Comando Radioeléctrico, Pedro Nolasco Bustos, Jorge Vicente Worona y José Filiberto Olivieri, en tanto Menéndez fue separado del juicio debido a que las pericias médicas oficiales habían considerado que el represor no contaba con las condiciones adecuadas de salud para afrontar el proceso de enjuiciamiento.
Este es el quinto juicio por delitos de Lesa Humanidad en contra de Menéndez en Córdoba, en tres de ellos fue condenado a prisión perpetua y los dos restantes se encuentran en curso de debate, en esta causa denominada ‘Roselli’ y ‘La Perla’.
El 26 de mayo, en Mendoza, Menéndez volverá a sentarse en el banquillo de los acusados junto a otros diez imputados. El tribunal mendocino tratará varias causas que abarcan los casos de doce víctimas, entre ellas Luis María Vázquez Ahualli, Mauricio López, Emilio Luque Bracchi, Juan Ramón Fernández, Carlos Armando Marín, María del Carmen Marín, Osvaldo Zuin, Horacio Ferraris, Olga Inés Roncelli, Víctor Rafael Romano Rivamar, Amadeo Zenón Sánchez Andía y Oscar Miguel Pérez Fernández.
Finalmente, el 6 de agosto, en La Rioja, volverá a ser junto a otros 17 imputados, acusado por los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y torturas, entre otros. Entre los procesados figuran integrantes del Batallón 141, de la delegación La Rioja de la Policía Federal, de la policía provincial y de la Gendarmería.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Juan Manuel Mannarino | InfoJus